Lucas Di Grassi se despedirá de la Fórmula E como piloto al finalizar el fin de semana del E-Prix de Londres y cerrará así una gran trayectoria de 12 años dentro de la categoría eléctrica. El paulista de 42 años deja el deporte con un título de pilotos obtenido.
Además, tiene dos subcampeonatos y un palmarés de 14 victorias, 4 poles y 42 podios cosechados a lo largo de la última década donde representó a equipos como Audi, Venturi, Mahindra, Cupra y más recientemente Lola Yamaha ABT, con quienes logró una victoria en la carrera 2 del E-Prix de Shanghái.
Durante la rueda de prensa que se celebró en el ExCeL de Londres este jueves, Di Grassi atendió a Pitlane Motor y los medios presentes en el trazado británico de cara a lo que será su último fin de semana competitivo en la Fórmula E. Preguntado por la diferencia entre su reciente conquista en Shanghái con Lola Yamaha y las anteriores que logró a lo largo de su carrera en Fórmula E, Di Grassi fue claro:
«La victoria en Shanghái… No tengo miedo de decir que fue probablemente una de las victorias más inesperadas en actualidad del automovilismo. No solo en Formula E, en el motorsport reciente. Porque tenemos el peor coche de la parrilla». Justamente las limitaciones propias del Gen3Evo del constructor británico frente a rivales de mayor calibre es un factor que pone a la victoria de Di Grassi en un lugar distintivo.
Además, refleja que el progreso de la dupla anglo-nipona que hace con Yamaha va en la dirección correcta tras sumar un podio en Miami 2025: «El Lola Yamaha ABT es el primer coche que produjimos. Estamos competiendo contra gente que ha estado produciendo coches en Formula E durante 8 o 10 años. Así que tuvimos el podio más rápido en la historia de Formula E para un nuevo fabricante en Miami 2025″.
«Y ahora la victoria más rápida en Shanghái. Y no creo que nadie creyera que si hubiera preguntado a la gente al principio del año si hubiera tenido ninguna oportunidad de ganar una carrera… Ni siquiera yo creía que tenía la oportunidad de ganar una carrera. Sabía que para tener la oportunidad de ganar una carrera tenía que hacer cada decisión correcta o ser muy afortunado».
Si bien la situación del E-Prix chino fue atípica bajo las reglas de la lógica, Di Grassi sostiene que no fue producto de simplemente la fortuna y circunstancias de carrera, sino fruto del trabajo previo: «En Shanghái no fuimos afortunados. No es que paramos para un pitstop y hubo una bandera roja No. En realidad fuimos de la última posición a la primera en 9 vueltas batiendo a todos en una carrera en una condición muy difícil así que lo ganamos».
«Esa victoria fue muy especial. Fue la primera victoria para Lola. Ahora la marca ganó en cada categoría en la que compitieron. Fue la primera conquista para Yamaha en su historia en la Fórmula E. Fue mi primera victoria en 4 años desde Londres en el 2022 con Venturi. Fue muy muy bueno. Tengo que decir que fue uno de mis mejores pilotajes en mi carrera».
La reciente actuación en Shanghái para Di Grassi es sin dudas la mejor a lo largo de su carrera y sostiene que antes cuando era piloto de Audi y luchaba por mundiales, la presión obsesiva de buscar el mejor resultado le privó de disfrutar más aquellas conquistas, algo que con el tiempo reconoce que pudo cambiar para centrarse en buscar rendimiento y no solo resultados:
«La pongo como una de las mejores carreras que he hecho en mi trayectoria. Es algo muy… Es diferente cuando tienes el mejor coche. Cuando tienes el mejor coche sientes más presión porque si no ganas con Audi donde tuvimos los mejores coches durante varios años, si no ganas es tu culpa. Estás haciendo un mal trabajo. Tienes que tener esa extra presión al máximo».
«Y la verdad que me arrepiento un poco. En ese momento casi que me centré solo en el resultado. Tenía que ganar porque tenía el mejor coche así que sentía mucha presión todo el tiempo. Y aprendí un poco durante estos 10-12 años que no importa si tienes el mejor, el peor, o el coche de media tabla. Tienes que centrarte en ti mismo».
«Tratar de hacer lo mejor que puedas. De centrar tu energía, tu resiliencia, tu performance en ese momento específico y conducir lo mejor que puedas. Y luego el resultado viene o no. Y eso crea un nuevo pensamiento.Empecé a hacer eso más y más a menudo. Y ahora no es diferente. Sé que mis posibilidades de victoria en Londres son pequeñas, pero voy a empujar cada curva, cada túnel en el auto al máximo que pueda y ver qué pasa después. Ese es un enfoque diferente», explicó.


