Mientras la categoría sigue disputando con el ya icónico, pero actualizado DW12, se espera que la IndyCar pruebe el nuevo chasis y motor de la próxima generación de cara 2028 en las próximas semanas. Tal y como lo reportó el portal RACER, el Dallara IR28, equipado con un motor V6 biturbo de 2.4 litros tome sus primeros kilómetros en una fecha estimada
Si bien de momento desde la categoría no se ha anunciado una fecha específica, se especula mucho con el último día de julio y el primer día de agosto como el período más probable para que se realicen las pruebas. En el eventual caso de que estas sufrieran algún retraso, probablemente se pospondrán hasta después del cierre de temporada puesto que están programados cinco fines de semana consecutivos de carreras desde Portland hasta Laguna Seca el 6 de septiembre.
Esto no le da margen de maniobra a la categoría para poder establecer un tiempo para pruebas adicionales durante este período. Por otro lado, el lugar donde debutaría el futuro coche de la IndyCar todavía está pendiente de confirmación, aunque todo indica que los grandes candidatos a presenciar el bautismo del Dallara IR28 son el circuito corto de Sebring en Florida y el rutero de Indianápolis.
Una vez que se confirmen la fecha y el lugar, se espera que el primer prototipo Dallara IR28 se someta a una serie de comprobaciones de sistemas altamente estructuradas y controladas para asegurar que el coche realiza todas las funciones básicas de aceleración, frenado, cambio de marchas, giro y otras acciones sencillas, con el fin de confirmar o corregir cualquier problema antes de intentar alcanzar velocidad máxima.
Tan pronto como el coche haya superado las pruebas básicas, vendrán otras más exigentes donde Dallara e IndyCar intentarán validar todos los aspectos de la suspensión, la carrocería, la electrónica y demás componentes del IR28, que Dallara y sus numerosos subcontratistas deberán producir en serie, dado que la empresa italiana ha encargado y fabricado más de 100 coches.
El objetivo de las pruebas de validación es demostrar que todos los aspectos del diseño funcionan e interactúan entre sí según lo previsto. En caso de que surgieran problemas se efectuarán rediseños en los componentes y se someterán nuevos prototipos a pruebas de validación adicionales hasta que el IR28 reciba la aprobación de la serie y de Dallara.
Una vez obtenida, comenzará un proceso de producción intensivo en el que los equipos y sus 27 participantes recibirán los coches en 2027 para iniciar sus programas de pruebas mientras le dan al Dallara DW12 su último baile en las pistas de la IndyCar. Aunque es nuevo, el motor V6 biturbo de 2.4 litros que sustituirá a los actuales V6 biturbo de 2.2 litros es el mismo que Chevrolet y Honda desarrollaron y probaron en 2022.
Si bien la integración de los motores de 2.4 litros en el chasis del IR28 es nueva, los motores ligeramente más grandes y potentes no son nuevos como el IR28 y requieren las mismas pruebas de validación exhaustivas por parte de Chevrolet y Honda. El IR28, al igual que el DW12 desde junio de 2024, competirá con un sistema de recuperación de energía integrado en su carcasa de embrague y contará con una nueva y más potente unidad híbrida, aunque no se espera que esté presente en el IR28 durante los primeros test.
Se entiende que la solución más probable es colocar lastre en la carcasa de embrague para simular el peso del híbrido hasta que los prototipos estén listos para poder probarlos en pista. Por otro lado, también es importante remarcar que no ha habido un anuncio oficial con respecto a quienes serán los pilotos que harán las primeras tomas de contacto del nuevo monoplaza.
Sin embargo, si se tiene en cuenta lo acontecido con la actual generación de coches, todo indica que los pilotos destacados de equipos con motores Chevrolet y Honda estarían colaborando con Dallara e IndyCar en el proyecto. Finalmente, otro detalle que pasó inadvertido es que la propia IndyCar no ha revelado ninguna imagen del flamante IR28.


