En lo que ha sido un nuevo peregrinar por el desierto, Carlos Sainz acabó 18º en el GP de Hungría padeciendo un FW48 muy por debajo del pobre rendimiento que ofreció a lo largo de este curso. Para empeorar las cosas, sumado a la evidente falta de prestaciones, ritmo y consistencia de su monoplaza, el madrileño se vio envuelto en un incidente con Piastri cuando este le iba a quitar la vuelta, lo cual derivó en una sanción aunque él sostiene que tuvo fallo en el sistema de notificaciones.
«Había muchos problemas con las banderas azules, porque no funcionaba el sistema y no sabíamos, porque el volante normalmente nos avisa y hoy no nos avisaba de nada y encima tampoco el equipo es que me haya avisado mucho», reclamaba Carlos sobre el incidente con el hombre de McLaren.
«Estaba luchando con Fernando por posición, haciendo una batalla normal y corriente, y de repente había ahí un McLaren, que no sabía ni que existía. Una pena, porque nos ha costado 5 segundos, y cuando estábamos haciendo una buena carrera estaba yendo a un ritmo muy alto para el coche que teníamos hoy», agregó con respecto al meollo en el que se vio envuelto.
Otro punto flaco en la carrera del español fueron las decisiones estratégicas que tomaron en el muro de Williams. A pesar de que en algunos tramos se lo vio a Sainz luchar en cierta igualdad frente a los Haas, la sanción recibida y el llamado a boxes en los tramos final de carrera le sentaron muy mal y lo expresaba de esta manera:
«Me he metido en la pelea con los Haas, algo que no esperábamos, después de calificar medio segundo por detrás ayer. Y la verdad que a partir de ahí hemos tenido una mejor carrera de lo esperado, pero desgraciadamente no brilla por los 5 segundos del incidente con Piastri, y un pit-stop innecesario al final cuando iba delante de Bearman y Alex».
«No sé por qué me han parado, ya que iba bastante cómodo delante de ellos y me han parado para ponerme detrás». A pesar de que el panorama dista de ser el mejor para el equipo de Grove, Carlos confía en continuar la línea de progresión con el paquete de piezas que implementaron en las últimas carreras, como el ala delantera de Silverstone:
«No, el ala delantera ha ayudado, aunque un poco menos de lo que esperábamos. El problema no es el ala delantera, es el coche entero que no produce carga aerodinámica», señalaba. Preguntado por el balance que hacía sobre la primera mitad de la temporada, el español fue muy claro al respecto: «Mala, muy mala, decepcionante, creo que muy por debajo de las expectativas y de dónde queremos estar como equipo».
«Lo importante es ver que hay equipos como McLaren y Aston que nos demuestran que cuando no les salieron las cosas como querían aprendieron y aplicaron el aprendizaje. Hay mucho tiempo por vuelta que encontrar cuando desarrollas una nueva normativa y unas nuevas reglas», decía, como en la jornada del sábado.
«Ahora depende de nosotros ver si somos capaces de hacer ese tipo de reacción y ver si podemos mejorar. A nivel personal creo que hay muy poco más que sacar del coche. He tenido una primera mitad de año muy fuerte con esta nueva reglamentación, adaptándome muy bien al coche, al motor, a todo».
«Entonces tampoco estoy ni disgustado ni deprimido, porque a nivel personal estoy conduciendo bien, muy bien de hecho, pero sí el coche no acompaña, tenemos que dar un paso muy grande si queremos recuperarnos», aseguró Sainz sobre lo que necesita de Williams de cara a las próximas citas y la segunda parte del año.le pide a Williams en este momento.
Por último, cuando se le preguntó por lo que hará en el verano y la renovación pendiente con Williams, Sainz dejó más dudas que certezas: «El plan es decidir, pero sí, hay que mirarlo con calma».


