Lando Norris puso fin a la sequía de McLaren en la temporada 2026 al conquistar el Gran Premio de Hungría, una victoria construida entre velocidad, estrategia y sangre fría. El británico convirtió la pole position en un triunfo que parecía escaparse tras la largada, pero que terminó asegurando gracias a una impecable gestión del overcut y a un desenlace marcado por un Virtual Safety Car.
Max Verstappen cruzó la meta en la segunda posición, mientras Andrea Kimi Antonelli completó el podio para Mercedes. La carrera cambió desde la primera vuelta. Charles Leclerc perdió toda opción de atacar tras una mala salida desde la parte sucia de la parrilla, mientras Norris cometió un pequeño error en la curva 2 que permitió a Oscar Piastri asumir el liderato.
Durante buena parte del primer relevo, el australiano controló el ritmo con Norris pegado a su alerón trasero, aunque McLaren evitó cualquier enfrentamiento directo entre sus dos pilotos. La batalla estratégica llegó con las primeras paradas. El equipo de Woking llamó primero a Piastri, quien regresó a pista atrapado entre el tráfico y perdió un tiempo valioso al encontrarse con Carlos Sainz, al que intentaba doblar.
El contacto entre ambos terminó con una sanción de cinco segundos para el español por no respetar adecuadamente las banderas azules. Mientras tanto, Norris estiró su relevo, ejecutó un perfecto overcut y regresó a pista por delante de su compañero para recuperar un liderato que ya no volvería a perder.
Piastri abandona y Verstappen vuelve a maximizar un Red Bull inferior
Lo que parecía encaminado hacia un doblete de McLaren acabó transformándose en una enorme decepción para Oscar Piastri. El australiano expresó por radio su frustración con la estrategia del equipo y, cuando aún aspiraba al segundo lugar, un fallo en la caja de cambios terminó con su carrera y provocó la aparición de un Virtual Safety Car en la parte final de la prueba.
La retirada del australiano abrió las puertas del podio a Max Verstappen, quien volvió a sacar el máximo rendimiento de un RB22 lejos de dominar la categoría. El neerlandés protagonizó uno de los adelantamientos más espectaculares de la jornada al superar en una sola maniobra a Liam Lawson y Lewis Hamilton en la primera curva, recuperando así el terreno perdido tras las estrategias de Ferrari.
Sin disponer del monoplaza más competitivo, el campeón volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los referentes de la parrilla. Andrea Kimi Antonelli también capitalizó la situación. El líder del Mundial apostó por una estrategia diferente, lideró durante varias vueltas gracias a un relevo más largo y consiguió mantener un sólido ritmo hasta asegurar el tercer lugar, ampliando además su ventaja al frente de la clasificación general.
Ferrari deja escapar un mejor resultado; Russell salva los muebles
Ferrari volvió a mostrar un ritmo competitivo, aunque sin traducirlo en el resultado esperado. Charles Leclerc remontó hasta la cuarta posición después de una salida complicada, mientras Lewis Hamilton cruzó inicialmente la meta por delante de su compañero. Sin embargo, una sanción de cinco segundos por exceder la velocidad permitida en el pitlane relegó al británico al quinto puesto, privándolo de pelear por el podio.
George Russell protagonizó una de las remontadas del día. Un problema con el sistema antistall en la salida lo hizo caer hasta el fondo del pelotón, pero el piloto de Mercedes recuperó posiciones gracias a un ritmo muy superior al de sus rivales y logró finalizar séptimo, aunque perdiendo terreno en la lucha por el campeonato frente a Antonelli.
Durante la primera mitad de la carrera también destacó la intensa batalla entre Verstappen y los Ferrari. Hamilton intentó en repetidas ocasiones superar al neerlandés, incluso Ferrari ejecutó un undercut para colocarlo por delante, pero el campeón respondió inmediatamente con un espectacular doble adelantamiento sobre Hamilton y Liam Lawson que terminó siendo una de las imágenes del Gran Premio.
Alonso confirma la mejoría de Aston Martin; Sainz y Checo viven otra jornada amarga
Aunque Aston Martin volvió a quedarse fuera de los puntos, el balance deportivo fue mucho más positivo que el resultado final. Fernando Alonso completó un larguísimo relevo con neumáticos blandos, el más extenso de toda la parrilla con ese compuesto, mantuvo un ritmo competitivo y protagonizó varios adelantamientos sobre Franco Colapinto, confirmando que el nuevo AMR26B representa un importante paso adelante tanto en rendimiento como en degradación de neumáticos.
Lance Stroll concluyó decimotercero y el asturiano finalizó decimocuarto tras una discutida última parada, pero las sensaciones fueron claramente alentadoras. Muy distinta fue la realidad para Carlos Sainz. Williams nunca encontró competitividad en Hungaroring y la sanción recibida por el incidente con Piastri terminó de arruinar un fin de semana para el olvido.
El madrileño fue decimonoveno, mientras Alex Albon apenas pudo terminar un puesto por delante, reflejando las enormes dificultades del equipo británico. Cadillac tampoco logró completar una carrera para el recuerdo. Primero abandonó Valtteri Bottas y posteriormente Sergio «Checo» Pérez quedó fuera por un problema relacionado con la dirección o la suspensión, confirmando que la fiabilidad continúa siendo el principal punto débil del nuevo equipo estadounidense.
Con este resultado, McLaren celebra por fin su primer triunfo de la temporada gracias a Norris, mientras Verstappen continúa sumando puntos fundamentales en la pelea por el campeonato y Aston Martin abandona Hungría con un motivo para el optimismo: por primera vez en muchos meses, el rendimiento del AMR26B invita a pensar que el equipo de Silverstone puede volver a competir de tú a tú con la zona media de la parrilla.


