Kyle Kirkwood saldrá desde la primera fila del Freedom 250 de Washington D.C. tras clasificarse segundo, pero el piloto de Andretti anticipa una carrera extremadamente exigente por los baches, las altas temperaturas de los frenos y sus 147 vueltas. El estadounidense reconoció que el nuevo circuito urbano tiene mucho carácter y que la gestión del desgaste físico será uno de sus principales retos.
Kirkwood fue uno de los protagonistas de la jornada del sábado al terminar segundo en la clasificación, detrás de Alex Palou. El piloto de Andretti había mostrado además un fuerte ritmo durante las prácticas, por lo que afrontará desde la primera fila una carrera inédita en las calles de la capital estadounidense.
Kirkwood descubre un circuito con mucho carácter
Para Kirkwood, el trazado de Washington D.C. resultó mucho más interesante de lo que podría sugerir su diseño visto desde arriba. “Ha sido un día largo. Siento que ya llevamos aquí tres días seguidos. Estos horarios condensados hacen que los días sean largos”, explicó inicialmente en una rueda de prensa con Pitlane Motor presente.
Sin embargo, una vez que comenzó a completar vueltas, su percepción cambió. “Fue muy divertido. El circuito, si lo miras desde una toma aérea, parece un montón de curvas de 90 grados. Puedo decirte que no es así”. El piloto de Andretti destacó la variedad de velocidades que presenta el trazado, algo que considera fundamental para convertirlo en un circuito urbano diferente.
“Una vez que dimos algunas vueltas aquí, hay algunas partes de alta velocidad, como las curvas 6 y 7, que son increíblemente rápidas para ser un circuito urbano. Hay algunas muy lentas, como la curva 2, y después curvas de velocidad media como las 3, 4, 5 y 1”. Kirkwood aseguró que la experiencia de conducción fue positiva pese a las dificultades que presenta la superficie.
“Es bastante agradable de conducir. Sin duda es bacheado. Obviamente hicieron lo mejor que pudieron con el fresado, pero por la naturaleza de estar cerca del agua, las calles en general y estar en una zona del centro, nunca van a ser muy favorables para un coche que circula a un milímetro del suelo”.
“Es muy divertido, tiene mucho carácter”, añadió. El circuito de Washington tiene 1.7 millas, siete curvas y una distancia de carrera de 147 vueltas, equivalentes a 249.9 millas, lo que convierte al evento en una prueba especialmente larga para un circuito urbano.
“Va a ser físico”: el desgaste será una de las claves
La gran preocupación de Kirkwood para la carrera no es únicamente el comportamiento del automóvil, sino el esfuerzo que tendrán que soportar los pilotos durante 147 vueltas. Cuando fue cuestionado sobre cómo afrontará la distancia, respondió entre risas que su prioridad será la gestión del desgaste en los brazos.
“Gestionar el desgaste de los brazos. Ese será mi objetivo”. Pero detrás de la broma existe una preocupación real. Kirkwood considera que el trazado está entre los circuitos urbanos más exigentes de la temporada. “Va a ser físico, sin duda. Este lugar es muy rápido. Las curvas, el agarre que tuvimos cuando llegamos por primera vez, no ha habido mucha evolución. Es físico”.
El estadounidense también destacó la dureza de la dirección y las enormes zonas de frenada. “La dirección es pesada. Hay enormes zonas de frenada. Las temperaturas de los frenos son muy altas. Es un lugar difícil”. Kirkwood incluso comparó la distancia con otros circuitos urbanos del calendario y señaló que las 147 vueltas podrían hacer que la parte final de la competencia se sienta especialmente pesada.
“Esto está a la altura de uno de los circuitos urbanos más físicos de la temporada. Normalmente hacemos 90 vueltas en los otros. Con 147, vamos a llegar al final de lo que sería una carrera normal y pensar: quedan 57 vueltas, aguanta”. Alex Palou, que compartirá la primera fila con Kirkwood, coincidió con la dificultad que representa la distancia y resumió el desafío con una frase: “Dos paradas más. Será difícil”.
Kirkwood no quiere depender de las banderas amarillas
Otro de los factores que podrían definir el Freedom 250 será la presencia de períodos de bandera amarilla. El antecedente inmediato es la carrera de Markham, que tuvo numerosas neutralizaciones. Kirkwood considera que los pilotos podrían llegar con una mentalidad más conservadora precisamente por ese antecedente, aunque también reconoce que el comportamiento de la carrera es imposible de predecir.
“Creo que será interesante ver cómo se desarrolla la carrera. Tuvimos un evento con muchas cautelas el fin de semana pasado. Siento que la gente podría pensar que volverá a ser así y serán un poco más cautelosos, lo que hará que todo sea en bandera verde”. Pero también contempla el escenario contrario.
“Siento que siempre cambiamos de un extremo al otro. O podría estar completamente equivocado y será una carrera llena de cautelas. Solo el tiempo lo dirá”. Desde la segunda posición de salida, el estadounidense sabe que no puede diseñar su estrategia alrededor de las banderas amarillas.
“No puedes planear las cautelas, pero tampoco quieres colocarte en una posición en la que puedas quedar completamente perjudicado por ellas, algo que hemos hecho mucho este año, si soy sincero”. Kirkwood recordó que varias neutralizaciones anteriores han coincidido con momentos desfavorables para su estrategia.
“Siento que siempre han ocurrido en el momento equivocado para nosotros, cuando estamos en una vuelta de entrada a pits”. Por ello, su planteamiento será sencillo: competir como si la carrera fuera completamente bajo bandera verde y evitar verse involucrado en algún incidente.
“Tienes que hacer tu carrera, hacer todas las cosas que esperarías que fueran correctas, suponiendo que sea una carrera con bandera verde, y partir de ahí. Esperar no quedar involucrado en parte del caos, si es que hay caos”.
El “King of the Streets” defiende su rendimiento más allá de los circuitos urbanos
Kirkwood también habló sobre el apodo de “King of the Streets”, que ha recibido por sus buenos resultados en circuitos urbanos. El piloto de Andretti reconoce que existe una razón para la etiqueta, pero considera injusto que algunos reduzcan su rendimiento exclusivamente a este tipo de trazados.
“Siento que hemos sido buenos en todas partes, ¿no? Esta temporada casi ganamos en Phoenix. Hemos estado ahí en los circuitos ruteros”. Sin embargo, admitió que los circuitos urbanos son una especialidad de Andretti. “Los circuitos urbanos son obviamente la especialidad de Andretti. He ganado todas mis carreras, excepto una, en circuitos urbanos. Así que entiendo el título”.
Pero inmediatamente puso un límite a esa percepción. “Al mismo tiempo, creo que quizá es un poco injusto decir que solo soy bueno en circuitos urbanos, como dicen algunas personas”. Kirkwood también analizó las posibilidades de adelantamiento en Washington y descartó que la curva 2 sea necesariamente el gran punto de ataque que muchos podrían esperar.
“No hay muchas oportunidades de adelantamiento. Veremos cómo es la degradación. Si hay mucha degradación de los neumáticos, probablemente veremos muchos más adelantamientos. Entrando a la curva 2 no es una opción demasiado buena. La única que realmente puedo pensar es la curva 5. Pero necesitas conseguir una muy buena salida de la curva 4”.
Sobre la posibilidad de atacar por el exterior en la llegada a la curva 2, fue todavía más contundente: “No creo que veamos a nadie adelantando por la derecha y superando al rival ahí, a menos que tenga una salida horrible de la curva 1”. Para Kirkwood, el circuito tiene algunas similitudes con Detroit, aunque considera que la recta no es exactamente igual.
“Lo hacemos también en Detroit, solo que allí no es una recta tan larga. Es un poco menos que Detroit, pero similar en algunos aspectos”. Finalmente, el estadounidense destacó la enorme respuesta del público durante el primer evento de IndyCar en Washington D.C. y consideró que la llegada de la categoría a la capital estadounidense representa una oportunidad importante.
“Es algo grande para IndyCar, para el deporte, para Estados Unidos, para nosotros los pilotos, los equipos y nuestros patrocinadores. Todo es beneficioso para todos”. Kirkwood afrontará así desde la primera fila una carrera histórica y físicamente exigente. Con Palou a su lado, 147 vueltas por delante y un circuito que todavía guarda muchas incógnitas, el estadounidense tendrá una oportunidad inmejorable de convertir su segundo puesto de clasificación en una victoria que también podría reducir la distancia en el campeonato.


