Jack Doohan se niega a dar por terminada su historia en la Fórmula 1. A sus 23 años, el piloto australiano trabaja para regresar a la parrilla en 2027 y tendrá en Jerez una oportunidad clave para demostrar que su breve paso por Alpine no refleja todo su potencial.
Actualmente, Doohan forma parte de Haas como piloto reserva, una posición que le permite mantenerse cerca del paddock y, sobre todo, tener acceso a un programa de pruebas con monoplazas de Fórmula 1. La jornada que realizará en Jerez podría convertirse en un momento determinante para su futuro.
El australiano debutó como titular con Alpine a finales de 2024 y únicamente disputó seis Grandes Premios en la temporada siguiente. En ese periodo no consiguió sumar puntos y su mejor resultado fue un decimotercer lugar. Tras algunos errores, entre ellos un accidente en Suzuka que provocó importantes daños en su monoplaza, Alpine decidió reemplazarlo.
Sin embargo, su corto recorrido dejó abierta una pregunta: ¿realmente tuvo tiempo suficiente para demostrar de lo que era capaz? Ahora Haas representa un nuevo comienzo. Doohan comparte el puesto de reserva con Ryo Hirakawa y tendrá que competir por una posible oportunidad con jóvenes talentos como Leonardo Fornaroli y Rafael Camara.
La prueba de Jerez será especialmente importante porque permitirá evaluarlo sin la presión de un fin de semana de carrera. Para Doohan, podría ser mucho más que un simple test: «la posibilidad de construir una candidatura sobre algo concreto». El objetivo está claro; convencer a Haas de que merece una segunda oportunidad en la Fórmula 1.


