Fernando Alonso tuvo que conformarse con una nueva eliminación en la Q1 durante la clasificación del Gran Premio de Países Bajos 2026, pero el resultado final no refleja por completo las sensaciones que el piloto de Aston Martin está encontrando con el AMR26.
El asturiano terminó 18º y no pudo superar el primer corte, aunque volvió a destacar la evolución experimentada por el equipo en las últimas carreras. Aston Martin llegó a Zandvoort con un importante paquete de novedades, entre ellas la evolución de la unidad de potencia Honda y diferentes modificaciones aerodinámicas.
El rendimiento mostrado durante los entrenamientos libres invitaba al optimismo, con Alonso terminando duodécimo y mucho más cerca de la cabeza que en anteriores citas. Sin embargo, la clasificación volvió a poner de manifiesto que el conjunto de Silverstone todavía tiene trabajo por delante.
Alonso no consiguió cerrar una vuelta suficientemente competitiva para acceder a la Q2 y tendrá que partir desde la decimoctava posición en la carrera del domingo. Pese a ello, el bicampeón del mundo quiso poner el resultado en perspectiva y valorar el progreso realizado por Aston Martin durante las últimas semanas.
“Creo que al final hemos maximizado lo que teníamos. La trayectoria del equipo y el rendimiento son alentadores. Hace unas carreras estábamos a cuatro segundos y medio y ahora estamos a 1,3 de Piastri en Q1”, explicó Alonso después de la sesión. El dato refleja uno de los principales motivos para el optimismo dentro de Aston Martin.
La escudería ha conseguido reducir considerablemente la distancia con los equipos punteros, aunque todavía no está en condiciones de luchar regularmente por las posiciones delanteras. El propio Alonso considera que el siguiente paso será mucho más complicado.
“Todos los pasos han ido en la dirección correcta, pero ahora llega la parte difícil. Nos queda el último segundo y medio por recuperar y eso nos llevará tiempo”, reconoció el piloto asturiano. «Hay tiempo por vuelta en las mejora de manejabilidad, pero lamentablemente en el circuito no podemos hacer mucho«.
«Necesitamos que lleguen grandes cambios desde la fábrica, en el software o donde sea que se necesite. Esto tiene que venir de Japón y no llega de un día para otro. Será más hacia Monza, donde tenemos que dar otro paso. Y sí hay un par de décimas a la hora de optimizar el paquete”.
El AMR26, además, parece haber dado un paso adelante especialmente en las zonas más reviradas del trazado. Zandvoort exige un monoplaza estable y competitivo en curva, un apartado en el que Alonso considera que Aston Martin ya puede mirar de tú a tú a buena parte de sus rivales. “Es un coche mejor. Especialmente en las curvas, no creo que estemos perdiendo mucho respecto a nadie. En la zona media seguro, pero también nos estamos acercando cada vez más a los equipos de arriba”, aseguró.
La gran asignatura pendiente continúa estando en determinadas áreas de la unidad de potencia y en el comportamiento general del coche. El nuevo motor Honda ha aportado prestaciones, pero Aston Martin todavía necesita terminar de integrar todos los elementos del paquete para convertir esa mejora en resultados.
“Todavía tenemos un déficit”, resumió Alonso. Vamos a ver, porque normalmente somos un poco mejores en ritmo de carrera, nuestro chasis es muy bueno. Cuando la gente tiene neumáticos viejos, o más viejos que nosotros, podemos apoyarnos más en el buen agarre que nos da el chasis y no depender tanto del agarre de los neumáticos. Y así hacemos un mejor trabajo».
«Aunque al mismo tiempo no podemos adelantar en la recta, así que estamos en una situación difícil. Lo haremos lo mejor que podamos”. La clasificación, por tanto, deja un sabor agridulce para Aston Martin. La posición de salida vuelve a ser discreta, pero las sensaciones del AMR26 son considerablemente mejores que las de hace unas carreras.
El objetivo ahora será transformar ese progreso en rendimiento durante la carrera y, sobre todo, continuar reduciendo la distancia con la zona alta. Alonso afrontará así el domingo desde la decimoctava posición, consciente de que el resultado de la clasificación no cuenta toda la historia de la evolución de Aston Martin.
El equipo ha encontrado una dirección que parece funcionar, pero, como reconoce el propio piloto, recuperar el último gran tramo de rendimiento será la parte más complicada.


