BWT podría poner punto y final a su relación con Alpine al término de la temporada 2026, pero la compañía no tendría intención de abandonar la Fórmula 1. La marca de tratamiento de agua estaría estudiando diferentes alternativas para continuar vinculada al campeonato y uno de los equipos que aparece en el radar es Haas.
Según Auto Motor und Sport, BWT estaría buscando un nuevo socio dentro de la parrilla de Fórmula 1 después de su etapa junto a Alpine. Sin embargo, una posible alianza con Haas tendría un obstáculo importante: el equipo estadounidense no parece dispuesto a convertir el rosa en una parte predominante de su imagen.
Y ahí es donde aparece el principal punto de fricción. BWT ha construido durante los últimos años una identidad de marca completamente asociada al color rosa. Desde su llegada a la F1, la compañía ha utilizado este color como uno de sus principales elementos de reconocimiento, hasta el punto de que sus colaboraciones han llegado a modificar de manera notable la decoración de los monoplazas.
Alpine es el ejemplo más evidente. La asociación con BWT ha provocado que el rosa haya tenido una presencia especialmente importante en la decoración del equipo francés durante diferentes temporadas, incluyendo diseños específicos y combinaciones con el tradicional azul de la escudería.
Sin embargo, Haas mantiene una filosofía diferente. Ayao Komatsu ya dejó clara la posición del equipo respecto a una posible transformación de su identidad visual. El jefe de Haas ha señalado que no quiere que el monoplaza se convierta en un coche rosa, una postura que podría complicar cualquier negociación con BWT.
El problema, por tanto, no estaría necesariamente en la voluntad de Haas de encontrar nuevos patrocinadores. El equipo estadounidense necesita mantener una estructura comercial sólida y cualquier acuerdo de relevancia económica puede resultar atractivo. La cuestión sería hasta dónde estaría dispuesto a llegar Haas a la hora de conceder protagonismo visual a un patrocinador.
BWT, por su parte, no es una compañía que simplemente coloque su logotipo en un pequeño espacio del monoplaza. El rosa se ha convertido en una parte fundamental de su estrategia de marketing dentro de la Fórmula 1. Eso genera una situación curiosa: BWT quiere mantener una identidad que pasa por el rosa y Haas quiere mantener una identidad propia que no pasa por pintar su coche de rosa.
La posible negociación entre ambas partes pondría sobre la mesa una de las cuestiones habituales en la Fórmula 1: cuánto espacio está dispuesto a ceder un equipo a cambio de una importante inversión económica. Haas ha construido en los últimos años una imagen muy reconocible y, especialmente desde la llegada de nuevos patrocinadores, la escudería estadounidense ha aumentado progresivamente su presencia comercial.
BWT tendría que encontrar un equilibrio que le permitiera mantener su impacto dentro del campeonato sin exigir necesariamente una decoración completamente rosa. La situación también explica por qué la salida de Alpine no significaría necesariamente el adiós de BWT a la Fórmula 1.
La compañía sigue interesada en permanecer vinculada al campeonato, pero necesitará encontrar un equipo cuya estrategia comercial encaje con sus objetivos. Haas aparece entre las posibilidades, aunque cualquier acuerdo requeriría solucionar primero esa diferencia de planteamiento.
Por ahora, BWT tiene que decidir dónde continuar su aventura en la Fórmula 1 y Haas debe valorar cuánto protagonismo está dispuesto a conceder a la compañía. Una negociación en la que el dinero puede ser importante, pero en la que la identidad visual podría acabar siendo el verdadero punto de conflicto. Y la pregunta queda abierta: ¿quién terminará aceptando el rosa?


