Racing Bulls encara este fin de semana el Gran Premio de Italia con la mirada puesta en uno de los circuitos más particulares del calendario de Fórmula 1. Monza, escenario de la carrera de casa de la estructura de Racing Bulls, exigirá al equipo encontrar el equilibrio adecuado entre velocidad punta, comportamiento en las curvas y gestión energética, especialmente en un 2026 marcado por el profundo cambio reglamentario.
El trazado italiano es tradicionalmente uno de los grandes desafíos aerodinámicos de la temporada. Sus largas rectas, las fuertes frenadas y las chicanes obligan a los equipos a buscar configuraciones con menor carga aerodinámica para reducir la resistencia y ganar velocidad punta, aunque las curvas de velocidad media y alta también requieren un coche estable y competitivo en los cambios de dirección.
Tim Goss, director técnico de Racing Bulls, pone el foco precisamente en las nuevas exigencias que presenta Monza bajo la normativa de 2026. “Continuamos la parte europea de la temporada 2026 con el GP de Italia en Monza, una carrera de casa para nosotros en Racing Bulls. Es conocido por sus largas rectas, zonas de frenada brusca, chicanes y algunas curvas de velocidad media a alta».
«Tradicionalmente, ha sido un circuito donde los equipos han optado por un nivel de carga aerodinámica menor para optimizar mejor el equilibrio entre la velocidad en curva y la velocidad en recta. Sin embargo, con el cambio sustancial de la normativa para 2026, el circuito presenta un conjunto completamente nuevo de desafíos”, explica.
La unidad de potencia tendrá un papel todavía más importante en esta edición del Gran Premio de Italia. La mayor presencia del componente eléctrico en los monoplazas de 2026 obliga a los equipos a prestar una atención especial a la manera de utilizar y recuperar la energía durante la vuelta.
“Las características del circuito siguen favoreciendo el rendimiento de la unidad de potencia y la eficiencia aerodinámica; pero con la mayor hibridación de esta temporada, nos centraremos ahora en optimizar la eficiencia energética del componente eléctrico de la unidad de potencia para maximizar la velocidad en la recta”, señala Goss.
Racing Bulls tampoco llegará a Monza con un monoplaza idéntico al visto en las últimas carreras. El equipo introducirá nuevas soluciones aerodinámicas con el objetivo de mejorar el rendimiento global del coche y encontrar una relación más favorable entre carga y resistencia.
“Para el chasis, introduciremos algunas mejoras aerodinámicas adicionales, ambas destinadas a mejorar el rendimiento general y la relación sustentación-resistencia entre el modo de curva y el modo de recta”, añade el director técnico. La elección de neumáticos de Pirelli también jugará un papel importante durante el fin de semana.
El fabricante italiano ha seleccionado los compuestos C3, C4 y C5, la gama más blanda disponible, lo que abre diferentes posibilidades estratégicas para la carrera. “Pirelli trae la selección de compuestos más blandos, C3, C4 y C5, todos los cuales deberían ser opciones de neumáticos aptas para la carrera, y creemos que la estrategia de neumáticos será de una o dos paradas dependiendo de lo bien que los equipos gestionen la degradación de los neumáticos”, apunta Goss.
La gestión de las gomas será, por tanto, uno de los aspectos que Racing Bulls deberá controlar para sacar el máximo rendimiento de su monoplaza. La degradación y el comportamiento de cada compuesto durante los diferentes relevos podrían terminar decantando la balanza entre una estrategia de una parada y otra de dos.
En cuanto a la alineación, Racing Bulls mantendrá a Yuki Tsunoda en uno de sus monoplazas durante el Gran Premio de Italia. Isack Hadjar continúa recuperándose de la lesión de muñeca que sufrió durante las vacaciones de verano, por lo que el piloto japonés volverá a asumir el reto de competir en Monza.
El equipo confía en que Tsunoda pueda repetir el buen trabajo realizado en el Gran Premio anterior y adaptarse rápidamente a las exigencias del trazado italiano. “Prevemos un fin de semana intenso para sacar el máximo provecho del coche. Yuki seguirá siendo nuestro piloto, ya que Isack aún se recupera de su lesión de muñeca».
«Se adaptó de maravilla la semana pasada y no tenemos ninguna duda de que volverá a hacerlo este fin de semana”, concluye Tim Goss. Con Monza como siguiente parada, Racing Bulls tendrá por delante un fin de semana en el que la eficiencia aerodinámica, la gestión energética y el cuidado de los neumáticos serán fundamentales.

