El director de Mercedes, Toto Wolff, sorprendió al paddock al destacar el rendimiento de la nueva unidad de potencia de Red Bull-Ford. Tras años en los que Mercedes había sido considerada la referencia en cuanto a propulsores, el austriaco puso ahora a su rival a la cabeza en el inicio de la pretemporada para 2026.
Wolff fue claro al evaluar lo visto hasta ahora: “Bueno, esperaba que fueran peores de lo que son, porque han hecho un muy buen trabajo. El coche y la unidad de potencia son el punto de referencia en este momento, diría yo”. El jefe de Mercedes explicó que su impresión se basa no solo en tiempos sueltos, sino en cómo Red Bull gestiona la energía a lo largo de varias vueltas.
“Fíjate en el despliegue de energía. Son capaces de desplegar mucha más energía en las rectas que todos los demás. Me refiero a vueltas consecutivas”, señaló Wolff, subrayando que la consistencia en la entrega de potencia ha sido evidente. Además, puso un dato concreto para ilustrar la ventaja que, a su juicio, tiene el equipo de Milton Keynes:
“Lo hemos visto… ahora lo hemos visto en 10 vueltas consecutivas con el mismo tipo de despliegue en recta”. Wolff admitió que, tras el fin de la colaboración con Honda y el reto de construir un motor propio junto a Ford, pocos esperaban que Red Bull encontrara un nivel tan competitivo desde el arranque de los test.
Aun así, reconoció que el poder de la unidad de potencia combinada con el talento de su piloto estrella ha sido determinante: “Y luego, obviamente, tienes a Max en el coche. Esa combinación es fuerte”. Estas declaraciones llegan en medio de un intenso periodo de pruebas donde la gestión de la energía híbrida y la fiabilidad son clave bajo el nuevo reglamento técnico para 2026. La valoración de Wolff deja claro que Mercedes ve en Red Bull-Ford el estándar a batir de cara al inicio del Mundial.

