Williams tendrá Madrid como uno de sus fines de semana más especiales. Se trata de la carrera de casa para uno de sus pilotos, Carlos Sainz, además de que harán debutar una livery especial que conmemora la última visita de la F1 a la capital de España en 1981 con una livery de color verde y blanco.
Hablando del circuito, el ingeniero de pista principal, Paul Williams, destaca cuáles son los principales retos. «Al tratarse de un circuito totalmente nuevo, no se dispone de datos de referencia previos. La superficie recién estrenada ofrecerá poca adherencia al principio y evolucionará rápidamente, mientras que la proximidad de los muros no deja margen para el error.«, comentó Paul.
La 12, en ese sentido, será clave. «La jornada del viernes se dedicará tanto a conocer la pista como a ajustar la configuración del coche. La curva 12, denominada «La Monumental», es un viraje peraltado de medio kilómetro que se recorre a gran velocidad durante unos seis segundos y cuenta con una salida ciega. Ningún otro punto del calendario somete al coche, a los neumáticos y al piloto a una carga similar.», destacó Williams.
Pero no es el único reto. «El trazado combina una sección estrecha, lenta y flanqueada por muros alrededor del recinto ferial con un sector rápido y fluido por la zona de Valdebebas. El reto de la puesta a punto reside en encontrar el equilibrio adecuado entre ambas partes, sumado a la presencia de dos largas rectas que desembocan en zonas de fuerte frenada.», aclaró el ingeniero.
Y hay algunos puntos a destacar. «Los cambios de rasante significativos, las crestas ciegas, los dos túneles y los pianos agresivos añaden mayor complejidad. Al haber pocas oportunidades de adelantamiento, la posición en clasificación y completar un fin de semana limpio cobran más importancia de lo habitual.», analizó uno de los responsables de Williams.
En cuanto a la energía, se desconoce un poco cómo irá. «Al tratarse de un circuito nuevo, Madrid añade un factor adicional a la gestión de la energía. La preparación se basa en estimaciones de los niveles de adherencia y las trazadas, y existe un riesgo mayor de lo habitual de que la realidad difiera de dichas predicciones.», explicó el ingeniero jefe.
Eso sí, habrá que equilibrar algunos puntos entre la recarga y el uso de la batería. «Equilibrar el consumo de energía entre las largas rectas que conducen a las curvas 1 y 4 y los numerosos tramos rectos cortos —que requieren una pequeña aportación de energía cada uno— supone un desafío inédito para nosotros en esta magnitud.»
«Dependiendo del agarre, algunas curvas podrían pasar de hacerse a fondo a requerir levantar el pie del acelerador. Afrontar una curva a fondo cambia drásticamente la estrategia de gestión energética para las rectas anterior y posterior. El verdadero reto residirá en adaptar el despliegue de energía al coche y al piloto para extraer el máximo rendimiento.«, añadió.
De los neumáticos, se desconoce la adherencia del circuito. «El nivel de adherencia es la gran incógnita y determinará tanto el calentamiento de los neumáticos como el riesgo de graining en los compuestos más blandos. Prevemos poca adherencia al inicio, con una rápida evolución de la pista a lo largo del fin de semana.», admitió el británico.
Eso sí, el calor volverá a hacer mella, como ha pasado en todas las carreras de la gira europea. «La carga sostenida en las curvas rápidas somete a los neumáticos del lado izquierdo a una gran exigencia y el asfalto alcanzará temperaturas elevadas si hace sol; ambos factores favorecen el sobrecalentamiento de los neumáticos.»
«En las vueltas de clasificación habrá que encontrar el equilibrio entre calentar los neumáticos delanteros para las primeras zonas de frenada y controlar el sobrecalentamiento de los traseros en la parte final de la vuelta. El sobrecalentamiento es la limitación más probable durante la carrera, a menos que aparezca el graining.», agregó.
Otro aspecto desconocido es la estrategia, aunque ya se sabe el tiempo de pérdida de la parada. «La incertidumbre estratégica es elevada en todos los aspectos. Varios factores específicos del circuito solo podrán confirmarse en pista y deberán incorporarse a los planes de las sesiones de entrenamientos sobre la marcha.»
«Se prevé una pérdida de tiempo considerable en boxes —unos 22 segundos más el tiempo de parada— y que los adelantamientos sean tan difíciles como en Singapur. Todo ello apunta a una carrera con una sola parada. El trazado estrecho, la nueva superficie y la proximidad de los muros hacen probable que cualquier sesión se vea interrumpida por banderas o paradas.», fueron las palabras de Paul Williams.


