El equipo Williams llega al Gran Premio de Japón con una hoja de ruta cuidadosamente diseñada para afrontar uno de los trazados más exigentes y técnicos del calendario. Suzuka, conocido por su icónica forma de “ocho” y su combinación de curvas rápidas y cambios de dirección continuos, pondrá a prueba la aerodinámica, el equilibrio y la gestión de los neumáticos del FW46 a lo largo del fin de semana.
Con un panorama técnico complejo y variables externas que pueden alterar el desarrollo del fin de semana, Williams afronta Suzuka con la intención de afinar su rendimiento y exprimir cada sesión en busca de nuevas oportunidades para avanzar en la zona media. El Gran Premio de Japón se perfila así como una prueba crucial para la evolución del equipo en esta fase de la temporada.
Paul Williams, ingeniero jefe de pista de los de Grove ha querido explicar que las características únicas del circuito plantean retos muy específicos para los equipos. “Suzuka presenta un singular trazado en forma de ocho con varias curvas emblemáticas. Es un circuito rápido y fluido, con un alto número de curvas a alta velocidad y frecuentes cambios de dirección«.
«Adelantar puede resultar difícil, ya que las curvas 1 y 2 son estrechas y la recta de salida/meta es relativamente corta”, detalla. Uno de los factores más relevantes será la nueva superficie. “Desde nuestra última visita, el tramo oeste del circuito (de la curva 7 a la 17) ha sido completamente reasfaltado, complementando el trabajo realizado en el tramo este el año pasado«.
«Analizar el nivel de agarre de la nueva superficie será un aspecto clave durante el fin de semana”, añade. A ello se suma la previsión meteorológica, marcada por temperaturas frescas y un aumento de la incertidumbre para sábado y domingo, con posibilidad de lluvia. El ingeniero también profundiza en el impacto de las regulaciones de 2026 en la preparación del equipo para esta cita.
La normativa, que redefine las zonas de conducción rectilínea, obliga a los equipos a adaptar su enfoque. “La nueva normativa define únicamente dos zonas de conducción en línea recta: la recta de salida/meta y el tramo entre las curvas 14 y 15, ambas activas tanto en condiciones húmedas como secas«.
«La falta de control de estabilidad en las curvas 13 y 16 requerirá ajustes precisos de la altura de la suspensión delantera para garantizar el cumplimiento de los requisitos de desgaste de los patines delanteros”, explica Williams. Además, anticipa un fin de semana en el que la gestión energética será determinante.
“Por consiguiente, es posible que veamos a los equipos utilizando la técnica de levantar el pie del acelerador y dejar que el coche ruede por inercia para gestionar el problema de la energía”. En cuanto a los neumáticos, Pirelli ha seleccionado la gama más dura disponible, una decisión esperada para un trazado tan exigente en términos de carga lateral y estrés térmico.
Williams destaca que el reasfaltado y las bajas temperaturas serán factores clave en el rendimiento del compuesto. “Será importante comprender el impacto del reasfaltado, junto con las bajas temperaturas, en el rendimiento de los neumáticos. No se prevé que la formación de vetas sea un problema importante y se espera que sea considerablemente menos frecuente que en Shanghái”.
De cara al domingo, Williams anticipa una carrera relativamente sencilla desde el punto de vista estratégico. “Se prevé que el Gran Premio sea una carrera a una sola parada, con opciones viables tanto para el neumático blando como para el medio en la salida. En la actualidad, una estrategia de dos paradas no parece favorable, ya que se requeriría un cambio significativo en la degradación o reducción de la vida útil de los neumáticos para que los participantes aumenten el número de paradas”.
