Adrian Newey es una de las figuras más respetadas del automovilsmo. El ingeniero experto en aerodinámica abandonó Red Bull el año pasado después de ser el responsable de algunos de los coches más dominantes de la historia y lograr cuatro mundiales en la década de los 2010.
Junto a esto, ha ayudado en los recientes triunfos del equipo de las bebidas energéticas en un rol algo más secundario. Después de que en septiembre del año pasado se confirmara la marcha de Newey a Aston Martin en un fichaje millonario y sin precedentes teniendo en cuenta que Adrian no es piloto sino ingeniero, se sabía que el británico tendría que estar unos meses de vacaciones obligadas.
Como suele ser habitual en el cambio de escuderías de ingenieros y mecánicos importantes, las cláusulas normalmente estipulan un «gardening», un periodo de tiempo en el que el involucrado no puede trabajar, por tal de que no pueda dar toda la información de su equipo anterior a su nueva escudería de un día a otro.
En el caso de Adrian Newey, su «gardening» ha finalizado este pasado 3 de Marzo y ya se especula cuál será su función exactamente y en qué coche se focalizará. La duda es saber si trabajará en las evoluciones del coche para esta temporada o en el coche de 2026, aprovechando la nueva normativa.
Pese a que tras los test de pretemporada se ha visto al nuevo Aston Martin falto de ritmo y hay quien podría argumentar que la «mano» de Newey ayudaría a enderezar el rumbo en esta temporada, también es loable imaginar que centrará todos sus recursos en crear un coche revolucionario y ganador para la siguiente temporada.
De hecho, Andy Cowell el team principal de los de Silverstone, se ha mostrado visiblemente feliz por la llegada del «gurú» de la aerodinámica al equipo: «Todo el mundo está súper emocionado de trabajar con Adrian. Su palmarés habla por sí solo. Estamos deseando darle la bienvenida en las instalaciones, hacer una iniciación para un nuevo empleado».
«Puede que con él sea un poco diferente de lo normal, presentándole a los principales técnicos de nuestra empresa y enseñándole las herramientas de ingeniería del coche. Y luego meterse de lleno en la creación del coche de 2026 y ayudar a mejorar el de 2025». Pese a que el jefe de Aston Martin no se moja con cual será la función de Newey, parece aparente que el foco estará pronto en 2026, más aún escuchando a Cowell hablar de las áreas designadas ya para el 2026:
«Hay áreas de nuestro negocio que ya están centradas al 100% en 2026. Los grupos de ingeniería de concepto están totalmente centrados en 2026«. Con todo esto, Andy Cowell ha separado a los trabajadores de este año y los de 2026 porque no cree que sea óptimo tener a los trabajadores centrados en dos proyectos distintos, indicativo de que Newey no partiría su jornada entre los dos coches.
«Siempre me he dado cuenta de que si tienes a un ingeniero pensando en hoy y en dentro de 12 meses, siempre se centra en el hoy. A eso de las cuatro de la tarde es cuando empiezas a pensar en el año siguiente, y para entonces tu cerebro ya está un poco cansado, o al menos el mío lo está», aseguraba Cowell.
Con la llegada de Newey, sumada a la de Honda el año que viene, con quien se convertirá efectivamente en constructora puesto que ningún equipo más montará los motores nipones, y sobre todo la nueva fábrica con las mejores instalaciones, las expectativas son muy altas y por eso Cowell ha querido rebajarlas un poco para finalizar:
«Nosotros, comparados con Ferrari, somos un equipo joven y en crecimiento. Sí, tenemos una gran fábrica nueva. Tenemos una gran infraestructura, pero todavía estamos aprendiendo a unir todo eso. Todavía lo estamos afinando. Para nosotros es importante que la calidad de los experimentos que hacemos dentro de esa infraestructura sea de primera. Es un objetivo importante para nosotros».
