Luego de la pretemporada en Barcelona y Baréin, finalmente, llegó el momento y la Fórmula 1 pone en marcha el campeonato 2026 con el Gran Premio de Australia, una carrera donde, por primera vez, se verá el funcionamiento de los nuevos monoplazas impuestos para esta temporada.
En este contexto, Max Verstappen inicia un nuevo año en la F1, en el que buscará mantenerse en la lucha por el título y se muestra conforme con el desempeño de Red Bull durante los test. No obstante, destaca que los cambios han sido “complejos” pero que supieron adaptarse.
“Estoy muy contento con lo que hemos demostrado en las pruebas de invierno. Fue un momento fantástico y de orgullo para todos, ver cómo este proyecto ha cuajado con el motor y el coche. Me sorprendió muy positivamente cómo se sentía todo. Los cambios en el reglamento fueron muy complejos para todos, pero las sensaciones en el coche y la experiencia con el motor y el coche fueron buenas”.
Unas semanas atrás, el cuatro veces campeón de la F1 se mostró crítico con el hecho de que el actual reglamento obliga a los pilotos a gestionar la energía, motivo por el cual Vertappen declaró que, la Fórmula 1, “es una Fórmula E con esteroides”. En esta línea, el neerlandés afirma que aún hay cosas con las que no está a gusto.
«He dado mi opinión sobre las cosas que no me gustan del reglamento, pero lo que hemos hecho dentro del equipo es realmente muy bueno Estamos muy contentos con eso. Por supuesto, si nos fijamos en el rendimiento, nos gustaría ser un poco más rápidos, y en realidad todos quieren ser siempre más rápidos, pero según lo que hemos aprendido de Baréin, al menos no fuimos los más rápidos».
«Pero bueno, no tengo ni idea. Tendremos que esperar a ver dónde estamos aquí”, menciona Max. La gestión de la energía es un motivo que mantiene a varios pilotos en alerta, entre ellos a Carlos Sainz, presidente de la GPDA junto a George Russell, en este sentido, hace unos días el español realizó una petición para que la FIA fuera más “flexible” si las nuevas normativas no funcionan.
Ante estas declaraciones, Verstappen menciona que sería un poco tarde para realizar modificaciones. “Se ha invertido tanto dinero en estas normas que seguirán aquí durante un tiempo. Se podía haber previsto. Que ahora se plantee de repente es un poco tarde”, dijo Max quien a pesar de no estar conforme con algunas de las nuevas normas está contento con el trabajo realizado con Red Bull durante la pretemporada.
Este año, los pilotos tendrán nuevos desafíos, como recargar energía en las rectas, incluso cuando están con el acelerador a fondo. No obstante, hay que destacar que es un recurso que solo puede recargar 250 kW de potencia, mientras que el MGU-K puede recargar un máximo de 350 kW. Ante esto, las carreras mejorarían mucho más y también se sugirió reducir la potencia total del MGU-K durante las carreras a 250 kW.
Ante lo cual, el neerlandés menciona que es algo que depende del circuito en el cual van a correr. «Depende mucho del trazado. Se puede reducir la potencia, pero entonces los tiempos por vuelta también serán más lentos. Es difícil decir qué es lo mejor. Por eso creo que también quieren ver cómo va aquí. Es todo bastante complicado. Creo que depende de lo grande que sea esa desventaja, ¿no? No lo sé”.
“Como ya he dicho, hemos hecho un buen trabajo. Creo que estamos haciendo lo correcto, pero ¿es lo mejor en este momento? No lo sabemos. Todavía es una curva de aprendizaje muy pronunciada para todos, sobre todo en las primeras carreras. Siempre te encuentras con cosas en momentos cruciales que quizá no esperabas».
«Pero hemos intentado cubrir todos los escenarios posibles. En ese sentido, creo que lo hemos hecho bien, pero el resto aún es un poco confuso”, concluyó Max Verstappen en la previa del Gran Premio de Australia.
