
Andrea Kimi Antonelli
Monza ya tiene un nuevo héroe. Y es italiano. De los suyos. Andrea Kimi Antonelli llegó a su carrera de casa con una penalización que le mandó al fondo de la parrilla y terminó haciendo lo que parecía imposible. El italiano ganó el Gran Premio de Italia después de remontar desde la 19ª posición. Casi nada. Se dice pronto.
Esta exhibición se produjo, además, delante de un público que había acudido al Templo de la Velocidad para ver ganar a Ferrari y que terminó celebrando a otro piloto italiano. Algo difícil de explicar. Pero con todo el sentido del mundo. Mercedes demostró que tenía el coche más fuerte del fin de semana. Aunque eso no era suficiente por sí mismo. Había que demostrarlo.
Antonelli tuvo que adelantar, gestionar neumáticos, controlar el ritmo y sobrevivir a una carrera en la que cualquier error podía tirar por la borda la remontada. No lo cometió. Es la primera victoria de un italiano en su Gran Premio de casa desde 1966. Y, probablemente, también sea el resultado que marque un antes y un después en su lucha por el Mundial. Se le empieza a poner cara de campeón.
Lando Norris
No ganó, pero salió de Monza con una pequeña victoria bajo el brazo. Uno de los pilotos más en forma en este tramo del año. Lando Norris terminó cuarto y, sobre todo, por delante de Oscar Piastri. McLaren no tuvo el coche para plantar cara a los Mercedes ni a Verstappen durante toda la carrera. Tampoco a los Ferrari. Es la realidad y debe aceptarse. Eso sí, el campeón del mundo supo pescar en río revuelto.
Cuarto contra quinto. Norris se llevó la mano buena. Batalla interna ganada contra su compañero. No es la clase de resultado que se celebra durante horas, pero sí uno de esos que pueden adquirir otra dimensión cuando llegue el momento de hacer cuentas a final de temporada. Piastri sigue siendo una amenaza los de Woking atesoran a dos pilotos capaces de ganarlo todo. Bendito problema.
Arvid Lindblad
Monza ya no parece un examen para Arvid Lindblad. El rookie, como el buen vino. Cada vez mejor, con el paso del tiempo (las carreras). El piloto de Racing Bulls volvió a sorprender en el Templo de la Velocidad. Después de ser séptimo en Libres 3 y décimo en clasificación, terminó octavo en carrera. Tres puntos fresquísimos para su casillero particular.
El británico no necesitó una estrategia milagrosa ni una carrera muy movida. Simplemente estuvo ahí. Lindblad aprovechó sus oportunidades, mantuvo el coche dentro de los límites y terminó por delante de pilotos con mucha más experiencia. Otra vez en los puntos. Ya empieza a ser costumbre. ¡Y no novedad! El futuro, en realidad, ya está llamando a la puerta.

Pierre Gasly
De la pole al séptimo. De tocar el cielo a mirar cómo se alejaba. Dicen que la vida siempre da segundas oportunidades. Y, si esto no es cierto, que se lo pregunten al piloto francés. Pierre Gasly había protagonizado el sábado una de las grandes sorpresas del año. Primera pole de su carrera, primera de Alpine con esta identidad y una vuelta que devolvió la ilusión al equipo de Enstone.
El domingo, sin embargo, el coche no tenía las mismas armas. El de Ruan intentó defenderse en la salida, pero poco a poco fue perdiendo terreno frente a los coches que tenían un ritmo superior. Mercedes, Verstappen, Ferrari y McLaren acabaron pasando por delante. Algo lógico, en cierta medida. Eso sí, que le quiten lo bailao. La pole seguirá siendo histórica. Pero el séptimo puesto, inevitablemente, deja cierto sabor amargo.
Liam Lawson
Volver a Red Bull siempre suena mejor de lo que realmente es. Y es que, ya de primeras, ser compañero de todo un gigante de la F1 como Max Verstappen no es algo para cualquier piloto. Liam Lawson ha hecho en Monza su segundo fin de semana con el equipo grande después de volver al asiento de Red Bull en sustitución del lesionado Isack Hadjar. Y se encontró con una situación complicada.
La clasificación ya había sido un golpe. El neozelandés cayó en Q2 el sábado. Al día siguiente, ya en la carrera, su resultado no pasó de un 14º. Esto es especialmente complejo de digerir cuando ves a tu compañero sacar petróleo del RB22 por enésima vez y subir al podio. Incluso, los dos monoplazas de Racing Bulls, equipo satélite de los de Milton Keynes, terminaron por delante (Lindblad, octavo, Tsunoda, décimo).
Aston Martin
Aston Martin vuelve a tocar fondo. El equipo de Silverstone llegaba a Monza después de haber avanzado en la dirección correcta en Hungría. Segundo punto de la temporada para Fernando Alonso y el equipo. Pero el rapidísimo trazado italiano despelotó todas las carencias del AMR26. Las evoluciones de Honda durante la temporada no han estado a la altura. No están funcionando.
Este fin de semana en Italia, ni siquiera premio de consolación. Ni Fernando Alonso ni Lance Stroll vieron la bandera a cuadros. El español tuvo que abandonar por “posibles daños en el coche”. El canadiense sufrió un problema hidráulico que lo mandó al garaje antes de lo que previsiblemente le hubiera gustado. Un domingo para olvidar por completo. Y no son pocos ya.

