Yuki Tsunoda ha hablado abiertamente sobre uno de los periodos más complicados de su trayectoria en la Fórmula 1. El piloto japonés reconoce que la temporada 2025, marcada por su paso por Red Bull y la dificultad para acercarse al rendimiento de Max Verstappen, terminó provocándole un desgaste que fue mucho más allá de los resultados obtenidos en pista.
Tsunoda afrontó aquella campaña con el enorme desafío de incorporarse a un equipo en el que nunca había competido anteriormente y de compartir garaje con uno de los pilotos más destacados de la parrilla. Mientras Verstappen terminó el campeonato como subcampeón a únicamente dos puntos del título, el japonés acabó en la decimoséptima posición.
Sin embargo, las consecuencias de aquella temporada no se limitaron a la clasificación del Mundial. Tsunoda explica ahora que, especialmente durante la segunda mitad del año, comenzó a tener serias dificultades para recuperar la energía entre los diferentes Grandes Premios.
«Sin duda, 2025 fue el año más duro de mi carrera, y aprendí muchísimo.» El piloto de Racing Bulls explica que habitualmente había encontrado en sus rutinas personales una forma de recuperar fuerzas entre carreras. Sin embargo, esa capacidad desapareció durante aquella temporada.
«Soy de esas personas que, en cuanto como bien o algo así, consigo recargar las pilas entre una semana de carrera y otra. Pero empecé a pasar por un mal momento, sobre todo hacia la segunda mitad de la temporada; de alguna manera, cuando volvía a casa, me sentía muy agotado.»
El problema fue creciendo con el paso de las carreras. Tsunoda llegó a comprobar que las actividades que normalmente le permitían desconectar ya no tenían el mismo efecto. «Normalmente soy capaz de recargar las pilas, de recuperar esa energía después de hacer algo que me gusta de verdad. Pero no sentía esa energía, nunca volvía, y las carreras seguían y seguían, y seguían, y seguían.»
El punto de inflexión llegó cuando el japonés se dio cuenta de que el problema ya estaba afectando a su vida cotidiana y a su relación con la propia Fórmula 1. «Tuve muchos altibajos y, en algún momento, me di cuenta de que realmente no estaba disfrutando de mi vida; diría que no estaba disfrutando de la situación, que probablemente no disfrutaba pilotando en la Fórmula 1 tanto como lo había hecho durante los tres primeros años.»
A partir de ahí, Tsunoda comenzó a buscar respuestas fuera de los circuitos. El piloto quiso analizar qué elementos de su vida podían ayudarle a recuperar el bienestar que había perdido durante la temporada. «Así que fue una época muy dura y, fuera de las carreras, intentaba resolver este problema, ¿no? ¿Qué puedo hacer para solucionarlo?».
«Y, si echo la vista atrás, ¿hay algo más aparte de comer o cosas así? ¿Qué me hace feliz? Normalmente son los amigos, pero sobre todo los amigos de Japón y… me di cuenta de verdad de que, en realidad, estoy lejos de Japón. Algo en lo que nunca había pensado desde, probablemente, mi primer año en la F3.»
La distancia respecto a su país y a sus amigos se convirtió en uno de los factores que Tsunoda identificó durante este proceso. Después de varios años compitiendo en Europa, el japonés comprendió que había dejado de prestar atención a una parte importante de su bienestar personal.
El piloto también buscó ayuda profesional para afrontar aquella situación. «Esto es duro, algo que tengo que resolver por mí mismo. Recibí mucha ayuda de un psicólogo, un preparador físico y otras personas, pero el calendario de carreras estuvo bastante apretado en la segunda mitad, así que fue una época bastante dura«.
«Pero, al mismo tiempo, este año me ha dado la oportunidad de analizarme a mí mismo mucho más que en cualquier otro año. La temporada 2025 terminó siendo un punto de aprendizaje para Tsunoda. Después de abandonar el asiento titular de Red Bull y pasar a ejercer como reserva de Red Bull y Racing Bulls, el japonés encontró una perspectiva diferente sobre su carrera.
La lesión de Isack Hadjar durante el parón veraniego de 2026 abrió finalmente la puerta a su regreso a la competición. Tsunoda volvió a Racing Bulls para afrontar las últimas carreras de la temporada, comenzando por Zandvoort.El regreso también le permitió comprobar hasta qué punto había cambiado su manera de gestionar la presión.
«No estoy seguro de que vaya a tener tanta presión, tantas dificultades ni momentos tan duros como los que viví en 2025. Hasta ahora, todo ha venido acompañado de grandes retos. De alguna manera, soy capaz de disfrutar de esos momentos de presión y me siento muy cómodo.»
Ahora, situaciones que anteriormente podían haberle generado una enorme tensión son afrontadas con una mentalidad completamente diferente. «Subirme a un coche que nunca había pilotado, el formato de clasificación de primavera, el equipo Racing Bulls lo está haciendo muy bien, va quinto en el campeonato de equipos… No puedes permitirte fallar en la carrera, quieres sumar puntos. De alguna manera, me sentía realmente bien, no notaba tanta presión.»
La etapa de Tsunoda en Red Bull terminó siendo especialmente exigente por la combinación de factores deportivos y personales. El japonés tuvo que adaptarse a un coche que no conocía, enfrentarse directamente a las expectativas de uno de los equipos más importantes de la Fórmula 1 y compararse constantemente con Verstappen.
El resultado deportivo no estuvo a la altura de sus expectativas, pero la experiencia le permitió identificar aspectos de su vida que hasta entonces había dejado en segundo plano. Ahora, de regreso en Racing Bulls, Tsunoda afronta las oportunidades de una manera diferente.
La presión ya no parece tener el mismo peso sobre sus hombros y las dificultades que encuentra durante un fin de semana de carreras son vistas desde otra perspectiva. Su paso por Red Bull, por tanto, no solo dejó una temporada complicada en términos deportivos. También supuso un proceso personal que le obligó a detenerse, analizar qué necesitaba y buscar herramientas para recuperar el equilibrio perdido.
Después de haber vivido uno de los periodos más duros de su carrera, Tsunoda considera que será complicado volver a encontrarse con un escenario tan exigente como el que experimentó en 2025. Y, sobre todo, llega a esta nueva etapa con una capacidad diferente para disfrutar de la competición incluso cuando la presión aumenta.

