Yuki Tsunoda encara el Gran Premio de Italia con una preparación muy diferente a la que tuvo en Zandvoort. El japonés volverá a ponerse al volante de un Racing Bulls después de sustituir a Isack Hadjar en Países Bajos, pero, pese a contar ahora con más tiempo para prepararse, reconoce que Monza le obliga a sentirse prácticamente como un debutante debido a las exigencias de los monoplazas de 2026.
La llamada para competir en el Gran Premio de Países Bajos sorprendió por completo a Tsunoda. El piloto japonés se encontraba de vacaciones en una playa de Grecia cuando recibió la noticia y tuvo que reorganizar sus planes rápidamente para llegar a tiempo a Zandvoort.
Además, se trataba de un fin de semana al sprint, lo que reducía todavía más sus oportunidades para familiarizarse con el coche. La situación ha sido muy diferente esta vez. Tsunoda ya comenzó a trabajar en el simulador después de Zandvoort ante la posibilidad de que Hadjar no pudiera recuperarse de su lesión y, finalmente, la confirmación de su participación en Monza llegó mientras se encontraba precisamente trabajando en el simulador.
«Fue ayer, en realidad. Estaba en el simulador por si acaso. Realmente no lo supe hasta media tarde y me enteré en mitad de la sesión. Pensé: vale, voy a conducir, así que seguiré trabajando en el simulador como lo haría durante una semana de carrera», explicó Tsunoda el jueves.
Su primera experiencia en Racing Bulls terminó siendo bastante positiva. El japonés consiguió terminar undécimo en Zandvoort pese a las circunstancias y recibió buenas palabras por parte de Alan Permane, director del equipo. «Fue positivo, sin duda. Incluso después del debrief le dije algo como: Buena suerte esta temporada, lo he disfrutado».
«Y Alan me dijo: Puede que volvamos a necesitarte, puede que te necesitemos otra vez la próxima semana. Así que prepárate», relató. Aquella conversación también le permitió percibir una mayor confianza por parte del equipo. Tsunoda entiende que un mal rendimiento en Zandvoort podría haber cambiado por completo los planes de Racing Bulls.
«Pude notar que después de esa carrera tenía algo más de confianza por su parte. Si lo hubiera hecho realmente mal, y en este mundo puede pasar cualquier cosa, quizá no me habrían llamado para conducir esta semana. Así que creo que fue muy positivo«, añadió.
Por ello, durante los días posteriores al Gran Premio de Países Bajos, Tsunoda mantuvo una rutina prácticamente idéntica a la de cualquier semana de competición. Trabajó junto a los ingenieros de Faenza, continuó con su preparación física y acumuló kilómetros en el simulador ante la posibilidad de tener que volver al coche.
«Estuve bastante tranquilo, como en una semana de carrera normal. Estaba más preparado, diría, que la semana anterior en Países Bajos, porque allí todo sucedió de repente y ahora, después de la lesión de Isack, estaba más preparado», explicó. «Probablemente haya sido la semana más saludable que he pasado en 2026 hasta ahora. Estaba realmente preparado y me siento más preparado que nunca», bromeó.
Sin embargo, Monza plantea un desafío mucho mayor que Zandvoort en uno de los aspectos fundamentales de los monoplazas de 2026: la gestión y el despliegue de energía. El circuito italiano, con sus largas rectas y sus fuertes frenadas, obliga a los pilotos a administrar la energía de una manera mucho más compleja.
Tsunoda considera que Zandvoort fue precisamente uno de los trazados más sencillos para esta tarea, mientras que Monza representa prácticamente el extremo contrario. «Creo que Países Bajos fue, afortunadamente, uno de los circuitos más fáciles para gestionar la energía. Puedo decir que fui capaz de adaptarme al coche con bastante facilidad«, señaló.
«Pero ahora estamos en el circuito más difícil para ese despliegue de energía. Ya lo he experimentado en el simulador y es muy diferente. Aquí realmente aparecen todos los desafíos de este reglamento«, explicó. El problema para Tsunoda no reside únicamente en saber utilizar la energía, sino en entender cuándo debe renunciar a parte del rendimiento inmediato para conseguir un mejor tiempo de vuelta global.
«El manejo, frenar antes o cualquier otra cosa, son aspectos que realmente tengo que practicar. En el simulador se sentía muy extraño porque sé que puedo conducir más rápido, pero no puedes hacerlo porque, de lo contrario, tu tiempo total de vuelta será peor. Ese será el mayor desafío para mí«, reconoció.
La dificultad aumentará todavía más durante la carrera. En una vuelta lanzada puede concentrarse exclusivamente en ejecutar correctamente las instrucciones del equipo, pero durante el domingo tendrá que enfrentarse a las decisiones estratégicas que implica luchar contra otros coches con diferentes niveles de energía disponible.
«Creo que será más complicado en condiciones de carrera. Habrá una batalla estratégica con la gestión de la energía que no experimenté en Países Bajos», admitió. «Probablemente otros pilotos sepan qué va a hacer el coche después de utilizar la batería para adelantar o defenderse. Yo solo lo conozco por el simulador y Países Bajos probablemente era el circuito menos exigente en ese sentido», añadió.
Tsunoda considera que los entrenamientos libres deberían permitirle avanzar rápidamente, pero sabe que la situación será muy distinta cuando llegue la carrera. «En tandas cortas no estoy tan preocupado porque tienes los entrenamientos libres y puedes saber cómo funcionan las cosas, además de que solo tienes que concentrarte en ti mismo«.
«Pero en carrera tienes que ser proactivo. Esa es probablemente la única cosa para la que tengo que estar mucho más preparado que en Países Bajos», afirmó. El objetivo para Monza es dar un paso adelante respecto a su primera aparición con Racing Bulls. Tsunoda apunta a la Q3 y a sumar puntos como el escenario ideal, especialmente porque el equipo llega a Italia con una actualización para el monoplaza.
«Veré en los Libres 1 cómo de difíciles son estas cosas relacionadas con la energía. Realmente no lo sé todavía. Pero creo que el ritmo del coche es bueno y aquí traemos una mejora, así que estoy deseando comprobarlo«, explicó. Su propia situación tampoco ha cambiado demasiado desde Zandvoort.
cuenta con más experiencia en el coche, el japonés considera que las particularidades del reglamento de 2026 hacen que todavía tenga mucho que aprender. «Creo que Países Bajos fue más como si hubiera entrado en la carrera siendo un rookie y simplemente intentara aprender todo lo posible. El tiempo era muy limitado por el formato Sprint», recordó.
«Ahora tengo que practicar muchas cosas, como el despliegue de energía e incluso ser paciente durante una vuelta. Diría que me siento como un rookie y tengo que intentar aprenderlo todo, tratando de no perderme ninguna de las cosas que el equipo me está indicando», añadió.
Además del desafío técnico, Tsunoda tiene una motivación personal para intentar conseguir un buen resultado en Monza. El circuito italiano no le ha dado demasiadas alegrías durante su trayectoria en Fórmula 1 y sus estadísticas allí son especialmente negativas. «Quiero hacerlo bien aquí. Nunca me ha ido bien. De cinco años, tengo tres abandonos y en dos ocasiones ni siquiera llegué a empezar«.
«No sé qué ocurre aquí, pero al tener esta oportunidad, espero que sea una señal de buena suerte», concluyó. Con una preparación mucho más completa que en Zandvoort, un Racing Bulls actualizado y el objetivo de alcanzar la Q3 y los puntos, Tsunoda afronta en Monza una prueba especialmente exigente.
mayor reto será aprender sobre la marcha a gestionar una de las características más complejas de la nueva Fórmula 1 mientras intenta demostrar que está preparado para aprovechar la oportunidad.


