Tras la carrera y en unas declaraciones a las que ha tenido acceso Pitlane Motor, Toto Wolff analizó el triunfo del joven piloto italiano, destacando tanto su talento natural como el proceso de aprendizaje que aún tiene por delante en la categoría. Pese a la tensión habitual de las últimas vueltas, Wolff aseguró que el equipo vivió el final de la carrera con relativa tranquilidad.
«Sinceramente, no fue tan estresante. Cuando tienes el ritmo y el coche funciona bien, la situación está bajo control«, explicó. Sin embargo, Antonelli no dejó de empujar hasta el final y siguió marcando vueltas rápidas incluso cuando la victoria parecía asegurada. «Al final fue simplemente que Kimi no puede evitarlo: otra vuelta rápida y otra vuelta rápida. Ya conocemos el patrón desde Monza», comentó Wolff.
De hecho, el equipo llegó a pedirle por radio que se calmara: «Le dije a Bono: vamos, dile que se calme un poco. Puede que esté en racha, pero no queremos perder esta carrera«. El propio Antonelli ha reconocido que uno de los aspectos en los que todavía debe mejorar es la gestión del riesgo, algo habitual en pilotos tan jóvenes.
Por otro lado, Wolff coincide en que ese aprendizaje es fundamental. «A veces no es necesario empujar siempre hasta el límite, sobre todo en un entrenamiento o incluso al final de una carrera«, explicó. Para el jefe de Mercedes, encontrar ese equilibrio es clave en la evolución de un piloto. Aun así, dejó claro que los fallos forman parte del proceso.
“Para un piloto joven es esencial ajustar su forma de pilotar para evitar errores. Eso requiere cierta calibración. Vamos a tener otros momentos este año en los que cometerá errores, porque sigue siendo un chico muy joven». Más allá del progreso mental, Wolff insiste en que Antonelli posee una cualidad que no se puede enseñar: la velocidad pura.
«Puedes aprender muchas cosas si das muchas vueltas en karting o en categorías inferiores, pero nunca puedes aprender la velocidad pura», afirmó. Según él, ese talento se detecta desde el primer momento. «Hay pilotos que salen del box y ya son rápidos. No necesitan muchas vueltas. Eso no se puede aprender».
No obstante, también recordó que la velocidad por sí sola no convierte a un piloto en campeón. «Para ser un gran campeón necesitas madurez, personalidad, humildad, inteligencia y empatía con el equipo. Hay veinte factores que importan» . La carrera dejó además una imagen simbólica para Mercedes. Antonelli logró su primera victoria, su compañero George Russell terminó segundo y Lewis Hamilton completó el podio.
Para Wolff fue uno de esos momentos especiales que de vez en cuando ofrece la Fórmula 1. «Hay algunos momentos que son simplemente perfectos en Fórmula 1. Tuve uno en 2014 y quizá este fue el segundo«, señaló. El austríaco describió la escena con entusiasmo: «Ver a Kimi ganar su primer Gran Premio, hacer un doblete con George y a Lewis tercero… y luego a los tres rociándose champán en el podio. Fue fantástico».
Pese al entusiasmo que ya se vive en Italia, Wolff pidió evitar una presión excesiva sobre el joven piloto. «Ya puedo imaginar los titulares: Campeón del mundo, Gran Kimi… y eso no es bueno», advirtió. A su juicio, todavía es demasiado pronto para hablar de títulos. «Es demasiado pronto incluso para pensar en un campeonato. Necesitamos mantener los pies en el suelo».
Respecto a la dinámica interna del equipo, Wolff considera que Russell sigue siendo la referencia por su experiencia, aunque reconoce que Antonelli ya ha demostrado su velocidad y su capacidad para competir al más alto nivel. «George ha tenido un poco la ventaja hasta ahora, pero ambos tienen la misma oportunidad. Los buenos pilotos reconocen el talento de los otros».
Más allá del talento en pista, Wolff también destacó la capacidad de Antonelli para conectar con el equipo. «Tiene una forma muy natural de ganarse a la gente. Es muy cercano, muy cálido. Los mecánicos lo adoran, los ingenieros también, y todo el equipo». Sin embargo, el propio Wolff reconoce que el joven piloto tendrá que aprender a gestionar la creciente atención mediática y las demandas externas. «Ahora tendrá que aprender a decir que no, porque habrá mucha gente que querrá su tiempo».
