La presentación del IR-28, el nuevo monoplaza con el que la IndyCar iniciará una nueva etapa en 2028, ha despertado una oleada de entusiasmo entre pilotos y responsables de equipos. Uno de los últimos en mostrar públicamente su admiración por el proyecto ha sido Tony Kanaan, director del equipo McLaren y campeón de la IndyCar en 2004, quien reconoció que el nuevo coche incluso le hizo volver a sentir el deseo de ponerse al volante.
El brasileño tuvo la oportunidad de sentarse en el habitáculo del IR-28 durante su presentación y aseguró que la experiencia le despertó sensaciones que no había experimentado desde que puso fin a su carrera como piloto a tiempo completo. Para Kanaan, el trabajo realizado por Dallara e IndyCar supone un importante paso adelante tanto en diseño como en prestaciones.
«Qué imagen tan espectacular. Me senté dentro del coche y, en los últimos tres años, no había sentido tantas ganas de volver a conducir como al hacerlo en este. El coche es precioso, futurista y realmente impresionante.» El Team Principal de McLaren también destacó el aspecto aerodinámico del nuevo monoplaza, convencido de que su renovada silueta será sinónimo de un mayor rendimiento en pista.
«Aerodinámicamente parece mucho más rápido, y si parece más rápido, seguramente lo será.» Además del rendimiento, Kanaan quiso poner en valor el trabajo realizado en materia de seguridad, uno de los pilares fundamentales del desarrollo del IR-28 desde las primeras fases del proyecto.
«Las soluciones de seguridad también han sido un aspecto clave y están muy bien pensadas. Gracias a IndyCar y a Dallara. No veo la hora de que llegue y estoy muy ilusionado con el futuro.» El IR-28 debutará en competición al inicio de la temporada 2028 y representará la mayor evolución técnica de la categoría en más de una década.
El nuevo coche será alrededor de 45 kilogramos más ligero que el actual, contará con una aerodinámica diseñada específicamente para favorecer los adelantamientos y montará una nueva generación de motores híbridos V6 biturbo de 2,4 litros capaces de desarrollar hasta 760 caballos de potencia.
A ello se suman importantes avances en seguridad, como un aeroscreen completamente integrado en el diseño del chasis, un habitáculo más amplio para adaptarse a pilotos de diferentes complexiones y estructuras reforzadas para incrementar la protección en caso de impacto. Las declaraciones de Tony Kanaan reflejan el optimismo que existe dentro del paddock respecto al futuro de la IndyCar.
Tanto pilotos como equipos coinciden en que el IR-28 reúne todos los ingredientes para mantener la esencia de la categoría mientras abre la puerta a una nueva generación de carreras todavía más rápidas, competitivas y espectaculares.
