La Fórmula 3 volvió a dejar una de esas carreras en las que puede pasar prácticamente de todo. Monza, con sus largas rectas y sus frenadas al límite, puso de nuevo a los pilotos al máximo y la Sprint del sábado terminó convirtiéndose en una carrera de supervivencia.
Taito Kato fue quien mejor aprovechó la situación y se llevó la victoria, mientras que Bruno del Pino consiguió terminar décimo. La salida ya dejó bastante movimiento. Brando Badoer, que partía desde la pole gracias a la parrilla invertida, intentó mantener la primera posición, aunque Pedro Clerot no tardó demasiado en echarse encima.
Por detrás, el grupo empezó a moverse constantemente, con los pilotos aprovechando los rebufos para intentar ganar posiciones antes de llegar a las chicanes. La carrera no tardó en complicarse. Badoer tuvo un toque con Fernando Barrichello y acabó fuera de carrera, provocando la salida del Safety Car. El pelotón volvió a juntarse y todo quedó abierto de nuevo.
Clerot parecía tener la carrera bajo control después de recuperar el liderato, pero tampoco iba a ser su día. El piloto de Rodin Motorsport sufrió un problema de motor en la décima vuelta y tuvo que abandonar cuando estaba peleando por la victoria. Otro golpe que cambiaba por completo el panorama de la carrera.
Con los favoritos cayendo, Alessandro Giusti se encontró al frente. El francés consiguió aguantar durante buena parte de la prueba, pero en las últimas vueltas empezó a perder ritmo. Kato, que había salido noveno, venía remontando sin meterse en problemas y vio su oportunidad.
A tres vueltas del final llegó el ataque. Kato adelantó a Giusti y se puso primero. A partir de ahí tocaba aguantar, porque Freddie Slater venía por detrás dispuesto a aprovechar cualquier error. La última vuelta fue de máxima tensión. Slater presionó hasta el final, pero Kato no cometió errores y cruzó la meta en primera posición.
El japonés se llevó así una victoria que tuvo mucho mérito, sobre todo teniendo en cuenta que había comenzado la carrera desde la novena plaza. En cuanto a Bruno del Pino, el español tenía una carrera complicada desde antes de empezar. Después de clasificarse decimosexto, necesitaba una buena salida y, sobre todo, mantenerse alejado de los incidentes que iban a marcar la carrera. Y eso fue precisamente lo que hizo.
Del Pino fue avanzando posiciones poco a poco mientras la carrera se iba complicando para otros pilotos. No tuvo una carrera sencilla ni pudo luchar por las posiciones delanteras, pero consiguió mantenerse en pista durante una Sprint en la que varios de sus rivales no llegaron a ver la bandera a cuadros.
Finalmente, Bruno terminó décimo, lo que le permitió sumar un punto para el campeonato. No es el resultado más espectacular de su temporada, especialmente después de los grandes momentos que ya ha vivido este año, pero tampoco es un mal resultado teniendo en cuenta desde dónde empezaba y cómo se desarrolló la carrera.
Ahora queda la carrera principal del domingo. Bruno tendrá una nueva oportunidad para intentar cerrar el fin de semana italiano con un resultado mejor y, sobre todo, demostrar de nuevo el ritmo que ya ha enseñado durante su primera temporada en la categoría. Monza dejó a Kato como gran ganador, pero también dejó claro algo que se repite cada año en este circuito: aquí nunca se puede dar nada por hecho hasta que cae la bandera a cuadros.



