Sting Ray Robb ha comenzado a explorar una posible vía hacia la Fórmula E. El piloto estadounidense de IndyCar está participando en unas pruebas con Lola Yamaha en el sur de España al volante del Gen4, aunque su prioridad continúa siendo encontrar un asiento en IndyCar para la temporada 2027.
Según ha podido saber FE Notebook, Robb está formando parte de los ensayos que Lola Yamaha está llevando a cabo con su prototipo Gen4. La prueba supone un primer contacto con la tecnología de la próxima generación de monoplazas eléctricos, que marcará una nueva etapa para el campeonato.
Robb cuenta con cuatro temporadas de experiencia en IndyCar, después de haber competido con Dale Coyne Racing, AJ Foyt Enterprises y Juncos Hollinger Racing, su actual equipo. Su presencia en las pruebas de Lola no significa necesariamente que vaya a dar el salto a la Fórmula E, pero sí demuestra que existe interés por explorar esa posibilidad.
Lola tiene actualmente dos asientos disponibles para la próxima temporada después de la retirada de Lucas di Grassi y de la marcha de Zane Maloney rumbo a Nissan. La escudería británica está evaluando diferentes opciones para completar su alineación y, además de Robb, ya ha realizado pruebas con Dan Ticktum y mantiene conversaciones con otros pilotos.
Entre los nombres vinculados al proyecto han aparecido Robert Shwartzman y Víctor Martins. Lola habría mantenido conversaciones con ambos, aunque no está confirmado si estas continúan actualmente. Shwartzman, además, ha firmado recientemente un acuerdo con Stellantis Motorsport para competir con Peugeot en el Mundial de Resistencia en 2027, aunque un programa paralelo no estaría descartado.
A pesar de su presencia en los test de Lola Yamaha, la Fórmula E no parece ser actualmente el objetivo principal de Robb. Según la información publicada por FE Notebook, el estadounidense continúa priorizando la búsqueda de un asiento en IndyCar para 2027.
El piloto ha contado durante las últimas temporadas con un importante respaldo económico, procedente principalmente de iniciativas benéficas y religiosas relacionadas con su fe cristiana y con su actividad pública. Ese apoyo podría ser un factor relevante a la hora de evaluar posibles opciones dentro de la parrilla de la Fórmula E.
Mientras tanto, Lola Yamaha atraviesa un profundo proceso de reorganización. La estructura está preparando una nueva etapa después de dejar atrás progresivamente la organización operativa asociada a ABT, utilizada desde su llegada a la Fórmula E a finales de 2024.
El proceso también ha provocado cambios importantes en su estructura interna. Frederic Esponos, director adjunto del equipo, abandonó la formación a finales de agosto, mientras que el director de operaciones, David Clarke, dejó recientemente su puesto para incorporarse a Garage 59, compañía que gestiona dos McLaren LMGT3 en el WEC.
Lola está reforzando su plantilla y apostando por nuevos talentos procedentes del ámbito de la ingeniería. La estructura también ha trasladado su actividad a unas nuevas instalaciones en Silverstone, inauguradas a comienzos de septiembre, como parte de su reorganización para afrontar la era Gen4.
La Fórmula E podría convertirse en una alternativa para Siegel, especialmente teniendo en cuenta que, al igual que Robb, puede aportar un atractivo respaldo económico para las estructuras interesadas. Por ahora, la prueba de Sting Ray Robb con Lola Yamaha debe interpretarse como una toma de contacto y no como una confirmación de su llegada a la Fórmula E.
El estadounidense mantiene IndyCar como su prioridad, mientras Lola continúa evaluando diferentes candidatos para completar su alineación de cara a una era Gen4 que también podría abrir la puerta al regreso de un piloto estadounidense a la parrilla eléctrica.

