Lewis Hamilton y Charles Leclerc ya han llevado a la realidad la temporada 2025 con un día de rodaje en Fiorano pero esto no para, ya que Ferrari ha regresado a la acción con el SF-23, utilizando el Circuit de Barcelona-Catalunya durante tres días para llevar a cabo pruebas con modelos anteriores, en el TPC (Pruebas de coches anteriores) y poder seguir entrenando de cara a la nueva temporada que se viene.
Las nuevas reglas de la FIA establecen un límite de cuatro jornadas para estas pruebas, con un máximo de 1000 kilómetros por piloto. En su primera aparición con el equipo rojo, Lewis completó unos 89 kilómetros, mientras que Leclerc recorrió tan sólo 42, debido a las fuertes lluvias que afectaron al circuito catalán en su turno.
En el circuito de Barcelona-Catalunya, el clima será mejor que en Fiorano, lo que permitirá que Hamilton y Leclerc puedan subirse durante más tiempo y se puedan adaptar al coche rojo de 2023 antes de la llegada del SF-25. Este nuevo modelo será presentado el 19 de febrero en Fiorano, a través de una transmisión en streaming sin la participación de medios de comunicación.
Durante estas pruebas, el SF-23 deberá estar configurado tal y como terminó la temporada 2023. Los pilotos se están centrando en evaluar aspectos clave como el desgaste de los neumáticos, un problema que afectó al monoplaza dos años atrás, y el rendimiento en las salidas.
Loic Serra tiene una especialidad: el desgaste de neumáticos, lo cuál puede ayudar mucho en Montmeló, para idear estrategias de cara a las carreras y para evitar el desgaste de neumáticos que era un problema frecuente en los últimos años del equipo italiano. Otro aspecto clave a mejorar es el arranque.
Los ingenieros de Ferrari consideran que hay posibilidades de optimización no solo en el control del embrague, sino también en la aceleración inicial cuando las luces del semáforo se apagan. Los especialistas en electrónica trabajan en estrategias avanzadas para los arranques, donde el piloto gestiona manualmente el embrague, pero la entrega de potencia debe ser precisa para evitar pérdidas de tracción.
Esto implica una combinación perfecta entre la energía del motor térmico y el sistema híbrido, que entra en acción únicamente a partir de los 100 km/h. La Scuderia se enfoca en perfeccionar cada detalle, consciente de que estas mejoras pueden marcar la diferencia en una temporada en la que aspiran a ser protagonistas en la lucha por ambos mundiales.
