Madring da miedo. Lo dice Sergio Pérez. Y si alguien sabe lo que significa correr al límite entre muros, es precisamente el mexicano. El nuevo circuito semiurbano que estrena este fin de semana el Gran Premio de España todavía es un misterio para todos, pero al piloto de Cadillac ya le ha dejado una primera impresión bastante clara después de estudiarlo en el simulador.
“La pista en sí es un verdadero circuito de carreras, por lo que he visto. Todavía no he estado en el circuito, pero por lo que he visto en el simulador, es un verdadero circuito”, explica Pérez. Sobre sus sensaciones: “Diría que da un poco de miedo. Me recuerda un poco a Yeda. Es un buen circuito de verdad, estoy muy contento de estar aquí y creo que el ambiente aquí va a ser uno de los mejores”.
Los muros están cerca. Muy cerca. Y eso cambia las reglas. MadRing no parece un lugar dispuesto a perdonar errores. El de Guadalajara lo sabe y, curiosamente, es justo lo que le gusta. “Creo que mucho. Todo depende del nivel de agarre que tengamos, pero creo que no hay margen para el error».
«Me gustan esos lugares, ¿sabes?, en los que cometes un error y te castigan. Es muy poco frecuente, dependiendo de en qué curva cometas un error, que puedas salirte con la tuya, pero en la mayoría de los lugares no hay margen para eso«. Para Cadillac, además, el estreno madrileño puede convertirse en algo mucho más importante que una simple carrera de adaptación.
El equipo estadounidense sigue sin estrenar su casillero de puntos en su primera temporada en la Fórmula 1. Pérez ve en este circuito una posibilidad real de cambiar esa situación. “Definitivamente”, responde cuando le preguntan si este fin de semana puede ser una oportunidad para el equipo.
“Creo que este fin de semana es una oportunidad para nosotros. Lo será si hacemos las cosas bien, si estamos al 100% en todo, esto podría ser una oportunidad para nosotros. Creo que en los circuitos urbanos tienes que estar en sintonía con tu coche. Necesitas poder tener esa confianza cuando llega la clasificación”.
Y después aparece otra comparación muy ‘chequista’. “Y cuando llega la carrera, tienes que ser capaz de no pensar demasiado en los muros. Es como cuando juegas al golf y hay agua alrededor: no tienes que pensar que hay agua ahí. Es un poco así”. Porque un circuito urbano se conduce también con la cabeza.
Mirar demasiado al muro es empezar a cometer errores antes incluso de llegar a la curva. “En general, disfruto mucho los circuitos urbanos, son mis favoritos. Todo se trata de progresar. No quieres ser el más rápido en el FP1. Todo se trata de la progresión”.
“Se trata de ir evolucionando junto con la pista e intentar rendir por encima de lo esperado, superar las expectativas. Es una oportunidad para los pilotos, donde podemos marcar un poco la diferencia, incluso con estos coches. Porque es muy difícil para los pilotos marcar la diferencia”. Ahí está la esperanza de Cadillac.


