No ha podido ser nuevamente. Pese a todo lo que han mejorado en los últimos meses, Cadillac sigue muy lejos de poder luchar por entrar a la Q2 y Spa-Francorchamps vuelve a ser un escenario en el que Sergio Pérez se queda fuera a las primeras de cambio. Eso sí, el mexicano, junto con Bottas, estuvieron más cerca de los Haas.
Es por ello que el 11 siente que no están tan lejos como para superar a los pilotos de la escuadra con base en Banbury, algo que esperan hacer más pronto que tarde. «Habría sido genial. Creo que era posible. Desafortunadamente he estado teniendo problemas con el despliegue de energía y fue lo mismo en la clasificación.»
«Perdimos algunas décimas con eso y creo que probablemente sin ese problema habría sido posible. Pero desafortunadamente no fue el caso. Con suerte mañana podremos alcanzarlos. Lo intentamos con el ingeniero. Básicamente lo intentamos todo. Ir más lento parece ser la mejor opción, pero no, no había mucho más que pudiéramos haber hecho», añadió.
Aun así, sabe que este trazado es tremendamente complicado para el tema de la bateria y que, en términos generales, se sufre mucho. «Creo que este circuito es realmente difícil. Es el gran tema de conversación. Todo el fin de semana ha sido una lucha masiva con el despliegue de energía y no hemos logrado solucionarlo«, indicó el piloto mexicano.
No obstante, el de Guadalajara está satisfecho con el trabajo del coche americano. «Estamos llegando a ese punto. Estamos progresando. Mañana será importante demostrarlo en la carrera. Ojalá podamos tener una carrera fuerte y un buen ritmo. Eso sería bueno para nosotros.», fueron las palabras de Sergio Pérez.
