Sergio Pérez ha tenido que remar a contracorriente durante toda la carrera. El mexicano, que tuvo que parar antes de la salida, ha realizado hasta siete detenciones a lo largo de la cita, lo cual puede suponer un récord de paradas. El caos de la lluvia y la pista le hizo perder todas las opciones de conseguir un resultado interesante en Malasia.
Tras la carrera, el 11 dio sus impresiones de la estrategia. «Pensé que se iba a secar, sabes, porque cuando hice las vueltas hacia la parrilla, las primeras vueltas de formación, estaba lloviendo, pero sentí que era demasiado pronto para el neumático intermedio. Así que cuando se empezó a secar, pensé que lo haría mucho más rápido de lo que ocurrió.»
«Pero en la primera vuelta me di cuenta de que era realmente difícil mantener el coche en pista, así que me salí de esa opción«, indicó el piloto de Cadillac, que también se vio perjudicado por el coche de seguridad. «Fue la decisión correcta. Le sacamos como 30 segundos a los coches de atrás».
«Pintaba muy bien, pero desafortunadamente salió el safety car, agrupó a todos y terminamos donde teníamos que terminar», destacó el mexicano. Además, habló de cómo fue la salida. «Bueno, los pasamos en una vuelta o algo así, más o menos. Sabes, era bastante obvio en ese momento que el slick no estaba ni cerca de funcionar».
«Simplemente manteníamos la distancia con los que iban en slicks para ver cuándo se nos acercaban y sí, una vez que eso pasó, básicamente cambiamos y fuimos por ello», fueron las palabras de Sergio Pérez.

