Sergio Pérez tuvo una buena actuación con su Cadillac en Madrid. Pese a no terminar la carrera, el mexicano pudo luchar con varios pilotos de la zona media, como los Haas, los Williams o los Aston Martin. Ahora, llega a uno de sus circuitos preferidos, Bakú, aunque las señales de su coche no parecen indicar que las cosas vayan a ir bien.
Y es que tampoco va a haber mucho más a mejorar para el final de año. «Creo que, ante todo, en la comprensión del coche, para poder maximizar el rendimiento en todas las áreas, ya que no hemos podido introducir grandes mejoras esta temporada. Creo que todo está planeado para el año que viene. Y creo que definitivamente es la decisión correcta, lo que obviamente significa que serán unas últimas carreras muy dolorosas.»
«Creo que, como equipo, debemos asegurarnos de ofrecer nuestros mejores fines de semana con lo que tenemos (en cuanto a estrategia, paradas en boxes y la gestión global del fin de semana) y de progresar continuamente. Esa es realmente la prioridad: asegurarnos de tener el equipo de carreras listo para que, cuando llegue el coche, podamos triunfar”, añadió.
Eso sí, habrá mejoras en el coche, concretamente en la parte del motor. «Ahora mismo generamos mucha resistencia aerodinámica. Es una de nuestras mayores debilidades en este momento. Así que no espero milagros. Madrid supuso un buen paso adelante. Estuvimos muy cerca; estuvimos luchando contra los Williams.», indicó el 11.
Además, ya en Madrid, como se ha mencionado anteriormente, ya estuvieron bastante competitivos. «Tuvimos a Yuki detrás durante toda la carrera. Así que creo que fue un avance. Esperemos que aquí contemos con el nuevo motor, el nuevo motor Ferrari y ojalá podamos estar en la pelea y vivir una carrera caótica en Bakú”, aclaró Checo.
Para Bakú, lo importante será llegar a la bandera a cuadros. «En general, lo primero es lograr llegar al final. Si lo consigues, siempre surgen buenas oportunidades. Y, en segundo lugar, necesitas mucha confianza. Tienes que ser capaz de atacar sin cometer errores, porque esta pista puede ser muy especial: el día de la carrera el viento suele soplar con mucha fuerza. Eso lo hace muy complicado”, dijo Pérez.

