Es común que en la jerga futbolística se diga que «los buenos se entienden y se buscan» cuando dos grandes jugadores firman un gol de bandera o deciden firmar por un mismo equipo. El automovilismo, aunque en muchas categorías sea extremadamente individualista, también parece secundar dicha teoría.
Pues Sebastian Vettel, todo un tetracampeón del mundo, ha tentado a Max Verstappen a correr juntos en las 24 Horas de LeMans. El junte, histórico en caso de darse, haría que su equipo aglutinase, como mínimo, ocho entorchados mundiales. «Estoy en contacto regular con Max y hace unos años hablamos de que, si alguna vez se daba la ocasión, correríamos juntos en LeMans», ha admitido el alemán en unas declaraciones realizadas a Servus.
La unión, sin embargo, se antoja utópica en la práctica. No tanto por la posible bondad de ambas partes como por la exigencia del calendario de F1 que, habitualmente, coincide con la prueba de resistencia. Y el retiro de Verstappen no parece cercano. Además, Vettel, al contrario que otros grandes pilotos del gran circo como Alonso, no ha tenido la oportunidad de completar o incluso ganar una prueba de índole similar.
El alemán, a su vez, ha hablado sobre la posibilidad de regresar a la F1, a la categoría que le vio brillar durante los primeros años de la segunda década de este siglo. Su nombre, precisamente, salió a relucir en varios medios de comunicación la pasada campaña con la salida de Horner de Red Bull y la falta de un compañero que, al menos, se acercase a los tiempos o prestaciones de Verstappen.
«Depende de cuál sea exactamente el papel y de si me conviene, de si me apetece y supone un reto, de si me emociona de alguna manera«, ha establecido Sebastian Vettel. Cabe recordar que el alemán todavía se encuentra en sus treinta y, visto lo visto en casos como el de Alonso o el propio Hamilton, la F1 se está reconvirtiendo de nuevo en una disciplina longeva.
