Scott Dixon afronta la doble cita de IndyCar en Milwaukee con un recuerdo especialmente importante. El histórico óvalo ocupa un lugar destacado en la trayectoria del piloto neozelandés, ya que fue precisamente allí donde comenzó su relación con Chip Ganassi Racing, una asociación que terminaría convirtiéndose en una de las más exitosas de la historia del campeonato.
En una rueda de prensa con Pitlane Motor presente, Dixon echó la vista atrás para recordar aquella primera experiencia con el equipo y reconoció que incluso estuvo cerca de perderse la sesión de clasificación. “Mi carrera con Chip Ganassi definitivamente comenzó aquí. Fue una carrera muy interesante. La recuerdo bien. Creo que casi me pierdo la clasificación. Me quedé dormido en el camión; alguien tuvo que venir a buscarme”, explicó entre risas.
Aquel momento coincidió con una etapa de gran incertidumbre para Dixon, aunque finalmente todo terminó encajando. El piloto recordó que el coche tenía ritmo suficiente para luchar por las posiciones delanteras durante buena parte de la carrera. “En ese momento, estaban pasando muchas cosas para mí».
«Hubo muchos cambios, mucha incertidumbre. Obviamente, todo salió bien. Creo que teníamos un auto muy rápido en la carrera. Creo que tuvimos un problema bajo una de las banderas amarillas y perdimos algunas posiciones. Estuvimos entre los cuatro o cinco primeros durante la mayor parte de la carrera. Buenos recuerdos de este lugar. Ha sido una gran pista”.
Con la perspectiva que le otorgan más de dos décadas de competición, Dixon reconoció que no había reparado demasiado en la importancia que tuvo Milwaukee en el comienzo de su etapa junto a Ganassi, aunque ahora espera que ese vínculo histórico tenga también un buen desenlace. “No había pensado mucho en cómo empezó todo con Chip. Ojalá podamos terminar bien este fin de semana también”.
Dixon considera que uno de los factores fundamentales para triunfar en Milwaukee será evitar cualquier incidente. El trazado ofrece muy poco margen para corregir errores, especialmente durante las salidas y los reinicios, donde tener un coche predecible puede marcar la diferencia.
“Sí, creo que, como en la mayoría de los casos, se trata de evitar problemas. Creo que se trata de arranques y reinicios, de tener un coche en el que puedas confiar plenamente. Lo vimos con Rasmussen el año pasado. No tenía una velocidad punta impresionante, pero era capaz de entrar y salir de la pista y maniobrar el coche con bastante facilidad”.
El piloto de Chip Ganassi Racing considera que esa capacidad para manejar el coche fuera de la línea ideal será especialmente importante. Según explicó, el equipo dispone de buen ritmo, pero todavía existe cierta dificultad cuando el monoplaza abandona su zona de confort.
“Creo que ahí es donde tuvimos algunos problemas. Tenemos buen ritmo, nos mantenemos en una parte específica del circuito, pero si intentamos salirnos, se complica un poco. El margen de error es muy pequeño”. Tras las primeras pruebas, Dixon se mostró razonablemente satisfecho con el comportamiento del monoplaza, especialmente durante las tandas largas.
“Creo que todos probamos bastantes cosas. Félix y yo, sobre todo en las tandas largas, parecemos bastante contentos. Obviamente, creo que esta carrera es un evento histórico por la trayectoria y el legado de las carreras de IndyCar”. Sin embargo, el neozelandés volvió a insistir en la dificultad que presenta Milwaukee.
Ganar ya es complicado, pero completar una carrera sin incidentes lo es todavía más, especialmente cuando el programa contempla dos pruebas en un mismo fin de semana. “Sin duda, es un circuito muy difícil, difícil de ganar aquí, difícil de tener un día sin incidentes. Obviamente, es doblemente difícil con una doble jornada”.
La recuperación de este evento en el calendario es, no obstante, una noticia que Dixon valora muy positivamente para el campeonato. “Son excelentes noticias. Fantástico para el deporte”. Y su apuesta va incluso más allá de esta temporada: “Sí, creo que serán carreras fantásticas, y también durante los próximos cinco años”.
La evolución de los monoplazas que han competido en Milwaukee también fue uno de los temas abordados por Dixon. El piloto recordó algunas de sus experiencias con diferentes categorías y destacó especialmente la brutalidad de los antiguos coches CART. “El coche de Indy Lights fue genial. Creo que casi les sacamos una vuelta a todos”, comentó sonriendo.
Pero el recuerdo de los CART es todavía más llamativo por las prestaciones de aquellos monoplazas en un óvalo como Milwaukee. “El CART fue bastante impresionante, creo, con 1000 caballos de fuerza en esta pista, esos alerones pequeños. Definitivamente había mucha potencia, mucha gestión de neumáticos durante toda la carrera y cosas así”.
Dixon también recordó cómo eran sus primeras visitas a Milwaukee, cuando las velocidades en curva eran considerablemente superiores a las actuales. “No sé. Son todos muy diferentes. Creo que cuando vinimos aquí en 2003 y 2004, ibas a toda velocidad, lo cual era una locura. Las velocidades en las curvas eran increíblemente altas. Creo que cualquier piloto que pueda recorrer un óvalo de una milla a toda velocidad está loco”.
La estrategia será otro de los elementos determinantes durante la doble jornada. Dixon considera que resulta imposible anticipar completamente el desarrollo de una carrera en Milwaukee porque la aparición y la ubicación de las banderas amarillas pueden alterar por completo los planes de los equipos.
“No sé. Cada uno tiene su propia sensación especial. Los ganadores siempre son muy divertidos. Creo que la ubicación de las banderas amarillas cambia mucho la carrera. Creo que lo vemos durante todo el año. En el pasado, cuando hemos tenido carreras dobles, la estrategia para la primera carrera ha sido bastante diferente a la de la segunda”.
El piloto explicó que la gestión de los neumáticos puede quedar condicionada por circunstancias que nada tienen que ver con el ritmo puro. “Realmente depende de dónde ocurren las banderas amarillas, dónde hay accidentes y cosas así. De hecho, aguantamos casi 50 o 60 vueltas con ese primer juego de neumáticos, mientras que muchos los cambiaron inmediatamente después del primer stint».
«Luego, al revisar las notas de ritmo de los demás coches, parece que todos rodaban con mucha comodidad con ese primer juego. No fue una comparación justa, lo cual fue una lástima”. La jornada de pruebas tampoco estuvo exenta de dificultades. Dixon explicó que el coche se comportó bien, pero algunas de las simulaciones se vieron afectadas por situaciones externas.
“El coche en el test se comportó bastante bien. Tuvimos algunas situaciones extrañas al intentar hacer lo que simulaban, y también hubo banderas amarillas. Supongo que volvió a ocurrir”. Precisamente, las banderas amarillas durante las simulaciones de clasificación son una de las situaciones que el piloto espera evitar. El calendario del fin de semana obliga a los equipos a utilizar una misma sesión para preparar escenarios muy diferentes.
“Sí, ojalá no haya banderas amarillas en nuestra simulación de clasificación. Estos calendarios son un poco extraños. Ya lo mencioné al principio. Intentar combinar las simulaciones de clasificación y las tandas de carrera en la misma sesión de entrenamientos no es nada fácil”.
Dixon coincidió además con las palabras expresadas por Josef Newgarden sobre este formato y recordó que todos los equipos se encuentran en la misma situación. “Creo que Josef también lo mencionó. Es algo con lo que todos tenemos que lidiar, igual para todos. No es perfecto, pero sé que para el año que viene pueden cambiarlo”.
Por último, las previsiones meteorológicas podrían añadir todavía más incertidumbre a una doble jornada que ya se presenta complicada. Dixon espera que las condiciones sean diferentes entre ambas carreras, algo que puede modificar el comportamiento de los monoplazas y las estrategias.
“Parece que las condiciones van a ser muy diferentes entre la primera y la segunda carrera. Lo bueno es que, igual para todos”. Así, Scott Dixon regresa a un circuito con un significado especial dentro de su trayectoria. Milwaukee fue el escenario donde comenzó su camino junto a Chip Ganassi Racing y ahora, muchos años después, afronta una nueva oportunidad de escribir otro capítulo en un trazado que conoce bien y que, como él mismo reconoce, exige precisión, adaptación y, sobre todo, evitar cualquier error.


