El piloto español de motociclismo protagonizó su enésima masterclass en lo que llevamos de este Dakar 2025. Esta vez fue en la octava etapa, donde se consolidó como uno de los pilotos más consistentes del día. Desde el inicio, el valenciano mostró un ritmo fuerte, aprovechando cada kilómetro para escalar posiciones en una jornada caracterizada por un terreno arenoso y técnico.
A pesar de todas las dificultades y las piedras del camino, Schareina manejó estratégicamente la carrera, logrando colocarse entre los primeros lugares y aprovechando las bonificaciones otorgadas por abrir pista. Además, demostró su habilidad en los tramos más complicados de la etapa según declaró al finalizar la jornada:
«He intentado atacar al inicio y después del avituallamiento hemos rodado varios juntos. La primera parte ha sido arenosa pero con la lluvia ha sido divertido de recorrer. Y, después, hemos rodado en la polvareda y no ha sido fácil. Me siento listo para afrontar la etapa de mañana».
Schareina aprovechó los tramos arenosos y la mejora en la adherencia por la lluvia para destacarse, aunque la polvareda del tramo final complicó la visibilidad y el ritmo. Su capacidad para adaptarse a estas condiciones fue clave para mantenerse competitivo, en especial, frente a rivales de alto nivel como Ricky Brabec y Skyler Howes.
Además, su victoria en la especial refuerza su posición en la clasificación general, acercándolo más al liderato y aumentando las expectativas sobre su rendimiento en las etapas restantes. Su preparación y confianza serán fundamentales ya de cara a la etapa nueve de este próximo martes, donde todos se dirigirán hacia Haradh para afrontar otros 357 kilómetros que prometen ser decisivos.
Asimismo, tras la octava etapa del Dakar 2025, surgió una controversia inesperada cuando la FIM realizó un control antidopaje «regular» a los seis primeros clasificados. Esta medida, inédita en la historia del evento, generó especulaciones, especialmente, debido a los rumores que rodeaban al propio Schareina.
Se había hablado de una posible fractura en su clavícula izquierda tras una caída en la quinta especial, pero Honda intentó minimizar la situación al evitar confirmarlo. Ante las preguntas, el hispano explicó que todos los pilotos tenían dolores debido a las caídas y que, en su caso, no llevaba huesos rotos, aunque su cuerpo estaba golpeado.
Cuando se le preguntó si el control antidopaje estaba relacionado con su lesión comentó que no le parecía mal que se realizara si alguien tenía dudas, pero aseguró estar tranquilo al respecto. El piloto también habló sobre el dolor que sentía al competir por la cantidad de kilómetros recorridos sobre la moto.
A pesar de estar en el segundo puesto de la clasificación general, a tan solo once minutos de Sanders, admitió que la competencia era difícil y que todos los pilotos compartían el mismo desafío físico, debido a lo extenuante de la carrera. «Todos corremos con cosas, pero, de momento, solo he de decir que estoy más o menos entero, no llevo nada roto, pero todos estamos teniendo caídas».
«Estoy dolorido de todo el cuerpo, aunque estamos enteros. Si alguien reclama o cualquier cosa, pues lo veo bien, que si alguien tiene alguna duda, pues que pidan un control antidoping, pero, como no es nuestro caso, pues estamos más que tranquilos. Lo peor es que tenía un frío de la leche, pero es parte del juego, todo correcto, al final nos lo han hecho creo que los seis primeros, entonces, pues es igual para todos».
«Al final es lo que toca cuando corres en FIM, y ya es el tercero que hago este año, entonces, ningún problema. Yo creo que igual que todos. Al final son muchos kilómetros encima de la moto, y por supuesto que se hace largo. Yo creo que este año David Castera se ha motivado mucho, pero creo que es igual para todos», señaló.
«No, es que no hay nada que contar. Al final, tenemos caídas todos, no me ocurre nada. Por supuesto, me duele todo el cuerpo, pero como creo que le pasa a todos los pilotos«.
