La Fórmula 1 regresa tras el parón de verano, y Carlos Sainz lo hace consciente de la complicada situación que atraviesa Williams. Antes del Gran Premio de Países Bajos, el madrileño ha analizado las dificultades del FW48 y ha reconocido que el problema va mucho más allá de una simple falta de evolución, es que el concepto con el que nació el monoplaza no ha funcionado como esperaban.
Williams prepara un nuevo paquete de mejoras para las próximas carreras, pero Sainz no espera que sea suficiente para cambiar radicalmente la situación. El español puso como ejemplo la distancia que les separó de Racing Bulls en Hungría para explicar la magnitud del problema: «Estamos tan lejos que, a no ser que traigas un coche nuevo como ha traído Aston Martin, con un paquete de mejoras no te da un segundo o un segundo y medio», reconoció.
El piloto de Williams ha sido especialmente crítico al analizar el origen de las dificultades. «Hemos creado un concepto que no se puede desarrollar mucho porque es un concepto fallido de coche», explicó. Además, según Sainz, el FW48 no ha sido especialmente rápido desde el inicio de la temporada y tampoco permite al equipo evolucionar al mismo ritmo que sus principales rivales.
Una situación muy diferente a la vivida la pasada temporada, cuando Williams sí consiguió desarrollar progresivamente su monoplaza. Sainz considera que entonces el equipo entendía mejor el reglamento y trabajaba con un concepto similar al de sus rivales, algo que les permitió dar uno de los mayores pasos hacia adelante de la parrilla.
Sin embargo, el cambio normativo de 2026 ha obligado a comenzar desde cero y Williams no ha acertado con su interpretación inicial. Por eso, el español considera que las posibilidades de transformar por completo el coche durante lo que queda de temporada son reducidas. «Hay que traer un coche nuevo y este año ya no da tiempo«, admitió.
Las próximas evoluciones podrán ayudar a reducir algunas diferencias, pero el verdadero objetivo está cafa vez más enfocado en el siguiente proyecto. Sobre este escenario, 2027 aparece como la gran oportunidad pata que Williams cambie de rumbo. El diagnóstico del equipo parece claro y ahora el reto será aprender de los errores cometidos con el FW48 para evitar repetirlos. Z
andvoort será otra prueba para comprobar hasta dónde puede llegar el actual monoplaza, pero Sainz ya mira más allá, para volver a acercarse a la parte delantera de la parrilla no bastará con pequeñas mejoras, sino con acertar desde la base.

