El nuevo monoplaza de la IndyCar para la temporada 2028 sigue despertando un gran entusiasmo entre los protagonistas de la categoría. Tras su presentación oficial, numerosos pilotos han valorado muy positivamente el trabajo realizado por Dallara e IndyCar, y uno de los más satisfechos ha sido Alexander Rossi, que considera que el campeonato ha dado un paso decisivo hacia el futuro.
El estadounidense cree que el nuevo vehículo responde a muchas de las demandas que pilotos y aficionados venían realizando desde hace años. En su opinión, la categoría necesitaba un coche más ligero, con una imagen más moderna y capaz de transmitir velocidad incluso antes de salir a pista, sin renunciar al elevado nivel de seguridad que siempre ha caracterizado a la IndyCar.
«El coche es increíble. Todos queríamos un coche nuevo, moderno, más ligero y con un aspecto futurista y rápido, pero que al mismo tiempo mantuviera todos los increíbles avances en seguridad por los que la IndyCar es conocida. Este coche reúne todas esas características», explicó Rossi.
Aunque el piloto se mostró muy ilusionado con el proyecto, también recordó que el verdadero examen comenzará cuando el monoplaza empiece a acumular kilómetros en los diferentes circuitos del calendario. El programa de desarrollo y pruebas será fundamental para comprender su comportamiento en óvalos, circuitos permanentes y urbanos, además de ajustar todos los aspectos necesarios antes de su estreno oficial.
Rossi señaló que todavía quedan numerosas incógnitas por resolver durante esa fase de desarrollo, especialmente en lo referente al comportamiento dinámico del coche bajo distintas condiciones y superficies. «Todavía hay muchas cosas por trabajar en las pruebas en pista y sobre cómo reaccionará en los diferentes tipos de escenarios a los que se enfrentará», reconoció.
Pese a ello, el vencedor de las 500 Millas de Indianápolis de 2016 considera que el proyecto parte con una base muy sólida. Desde el punto de vista estético, asegura que el nuevo monoplaza supone un importante salto generacional y que será capaz de atraer tanto a los seguidores habituales como a nuevos aficionados.
«Visualmente es espectacular. Es un coche que va a entusiasmar a la gente», afirmó. Las palabras de Rossi se suman a las de otros pilotos que han respaldado el diseño del nuevo IndyCar de 2028, un proyecto que busca modernizar la imagen del campeonato sin perder la esencia de una categoría reconocida por ofrecer algunas de las carreras más igualadas y espectaculares del automovilismo.
Ahora, el siguiente paso será comprobar si todas esas buenas sensaciones se trasladan a la pista durante el extenso programa de pruebas previsto antes de su debut oficial.

