Red Bull se encuentra siendo el foco de las noticias en el paddock de la Fórmula 1, debido a que el debut de Liam Lawson está dejando mucho que desear. Por ello, el segundo asiento del equipo de Milton Keynes se encuentra en boca de todos, y, en esta oportunidad Ralf Schumacher afirmó que sería una decisión “rápida” si dependiera de Helmut Marko.
Y es que, Max Verstappen se encuentra siendo pieza fundamental de los toros, todos los puntos acumulados hasta el momento han llegado por parte del neerlandés, que con un manejo excepcional ha logrado un podio en Australia y una cuarta posición en China. Mientras que, Liam Lawson ha estado lejos de Verstappen tanto en carrera como en clasificación.
En este sentido, Schumacher afirma que quien es segundo piloto de Red Bull debe enfrentarse al “mejor” piloto de la parrilla actual. “Creo que si dependiera de Marko, pasaría bastante rápido. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que el Red Bull es de todo menos bueno en estos momentos».
«Eso significa que llega un piloto joven y nuevo y tiene que enfrentarse al que posiblemente sea el mejor piloto de la actual era de la Fórmula 1, alguien que ha pasado años desarrollando el coche a su alrededor”. No es la primera vez que el segundo asiento de Red Bull se encuentra en la primera plana de todos los medios, y es que desde hace varios años se encuentra buscando un piloto que esté a la altura de Max Verstappen.
Pierre Gasly, Alex Albon y Sergio Pérez han debido abandonar el equipo de forma inesperada por inconsistencia en sus resultados. En este sentido, el germano considera que sacar a Liam Lawson no va a ser la solución y que los de Milton Keynes deberían centrarse en mejorar el rendimiento de su monoplaza.
“Así que no importa a quién pongas en ese asiento, sospecho que sería enviado a casa de nuevo después de dos o tres carreras. Por lo tanto, recomendaría mantener las cosas como están por ahora y centrarse en mejorar el coche. El año pasado, Sergio Pérez rindió bien al principio de la temporada porque el coche era bueno, y tuvo problemas hacia el final porque el coche se volvió difícil de pilotar”, culminó Ralf Schumacher.
