Racing Bulls cerró el fin de semana con un nuevo resultado positivo al volver a terminar en los puntos, esta vez gracias al noveno puesto de Liam Lawson, mientras que Arvid Lindblad finalizó 14º en una carrera condicionada por la salida del coche de seguridad. Racing Bulls llega así al descanso con buenas sensaciones y con la vista puesta en Miami, donde el equipo espera dar un paso más gracias a un paquete de mejoras previsto para el coche.
En el caso de Liam Lawson, el neozelandés se mostró satisfecho tras una carrera que no empezó de la mejor manera. «Estoy muy contento con el resultado de hoy. Desde donde empezamos y con las dudas teníamos tras los problemas de ayer, el equipo hizo un gran trabajo reequilibrando el coche, y eso nos llevó a un carrera sólida«, explicó.
Lawson reconoció que la primera parte fue complicada, pero aseguró que con el neumático duro el monoplaza entró en un mejor rendimiento. El piloto también admitió que el Safety car jugó a su favor en el momento justo, ayudándole a meterse en los puntos. «Sin eso, habría sido difícil acabar donde lo hicimos, así que es bueno irnos con algo», afirmó.
Además, destacó la buena dinámica del equipo, subrayando que han logrado tres resultados en los puntos en las dos últimas carreras, algo que les da impulso antes del parón. Por su parte, Arvid Lindblad lamentó que el coche de seguridad arruinara una carrera que hasta ese momento le tenía dentro del Top 10: «Probablemente fue lo que más nos perjudicó hoy«.
«Estaba rodando décimo en ese momento y después caí hasta la 14ª posición», señaló. A partir de ahí, reconoció que ya no tuvieron ritmo suficiente para remontar. El británico que, antes de la salida, ya sabían que iba a ser una carrera más defensiva que ofensiva, por lo que el margen de reacción era escaso. «Es una pena no acabar en los puntos, pero felicidades al equipo y a Liam», añadió. Lindblad aprovechará ahora el parón de abril para seguir trabajando y preparase de la mejor forma posible para la próxima cita en Miami.

