Racing Bulls afronta el Gran Premio de Azerbaiyán con Liam Lawson de nuevo al volante del monoplaza después de su reciente paso por Red Bull. El neozelandés regresa a la estructura de Faenza para encarar la recta final de la temporada, mientras el equipo mantiene un objetivo claro: consolidar la quinta posición en el Campeonato de Constructores.
Lawson asumió durante las últimas carreras el asiento de Red Bull en circunstancias exigentes, pero ahora vuelve al equipo con el que comenzó la temporada para reencontrarse con su entorno habitual y recuperar rápidamente el ritmo competitivo.
Su regreso coincide además con la vuelta de Isack Hadjar a Red Bull después de superar la lesión de muñeca que le había apartado temporalmente de la competición. Para Lawson, reencontrarse con Racing Bulls supone una noticia positiva después de unas semanas especialmente intensas debido al cambio de estructura dentro de Red Bull.
«Es fantástico volver a estar al volante y con el equipo de cara a Bakú. Han sido unas semanas intensas tras el cambio a Red Bull; tengo muchas ganas de recuperar el ritmo con el equipo y centrarme en el fin de semana que tenemos por delante. También me alegra ver a Isack de vuelta tras recuperarse de su lesión».
«Sé cuánto deseaba volver a competir, así que espero que ambos tengamos un buen fin de semana», explica el neozelandés. El circuito urbano de Bakú supondrá ahora un reto completamente diferente. La pista azerbaiyana combina una de las rectas más largas del calendario con una sección extremadamente técnica alrededor del casco antiguo, obligando a los pilotos a encontrar un compromiso entre velocidad punta y capacidad para afrontar las curvas con precisión.
La confianza será uno de los elementos fundamentales durante el fin de semana. Los estrechos márgenes con los muros y los cambios constantes entre curvas rápidas y lentas hacen que cualquier pequeño error pueda tener consecuencias importantes. «Bakú siempre es emocionante. Es un circuito único, con una recta larga y curvas técnicas que rodean el casco antiguo«.
«Es una pista que exige confianza y precisión; la combinación de curvas rápidas y lentas plantea un desafío realmente interesante«, comenta Lawson. Más allá del resultado particular de Bakú, Racing Bulls encara esta fase del campeonato con una meta importante en la clasificación de constructores.
El equipo quiere terminar la temporada en la quinta posición y cada punto puede resultar determinante en una batalla que se mantendrá abierta durante las últimas carreras. Lawson es consciente de la importancia que tendrá el trabajo colectivo y confía en que la escudería pueda seguir maximizando sus oportunidades durante las próximas citas.
«Tenemos un objetivo importante para el resto de la temporada y todo el equipo trabaja duro para situar a Racing Bulls en la mejor posición posible para asegurar el quinto puesto en el Campeonato de Constructores. Seguiremos esforzándonos al máximo como equipo y esperamos salir de Bakú con una buena cosecha de puntos», concluye el piloto neozelandés.
Con Lawson de vuelta en sus filas y el objetivo del quinto puesto como referencia, Racing Bulls llega a Bakú dispuesto a aprovechar las características del trazado urbano para seguir sumando puntos. El regreso del neozelandés permitirá además recuperar una continuidad que había quedado interrumpida por su paso por Red Bull, mientras el equipo encara una fase decisiva de la temporada.

