La escudería Racing Bulls puso punto final a la pretemporada con una jornada intensa y productiva, dejando buenas sensaciones de cara al arranque del campeonato en el Gran Premio de Australia. El último día estuvo marcado por el trabajo exhaustivo en pista y un programa completo que incluyó simulaciones de clasificación y tandas largas de carrera, consolidando una semana clave para el desarrollo del monoplaza.
Arvid Lindblad fue uno de los protagonistas de la jornada final, completando nada menos que 165 vueltas, un esfuerzo que dejó claro el enfoque del equipo en acumular datos y afinar detalles: «Tuve una semana realmente productiva y hoy completé 165 vueltas, así que es justo decir que ahora me siento bastante cansado. Las sesiones fueron muy bien y tuvimos buena estabilidad en todo momento».
«Cumplimos el programa sin problemas, incluyendo simulaciones de clasificación y una distancia completa de carrera. Hay mucho por analizar en los próximos días, pero en general se siente muy positivo. Muchas gracias al equipo por todo su trabajo esta semana. Tengo muchas ganas de que llegue Melbourne».
Por su parte, Liam Lawson destacó la evolución constante del monoplaza a lo largo de la semana, subrayando la importancia de estas pruebas en una temporada que promete ser especialmente exigente. “Ha sido una semana muy alentadora, aprendiendo cosas nuevas sobre el coche cada día. Las pruebas de esta temporada han demostrado ser más importantes que en cualquier otro año, así que es genial ver el progreso que hemos logrado en tan poco tiempo».
«Ha sido un desafío muy grande, pero la fiabilidad ha sido sólida, así que como equipo nos sentimos preparados para llevar nuestro paquete a Melbourne«. Racing Bulls cierra así una pretemporada enfocada en el kilometraje, la estabilidad y la recopilación de datos. Con simulaciones completas y buena fiabilidad, llegan a Australia con optimismo moderado, pero con la convicción de que el trabajo realizado les permitirá comenzar el campeonato con una base competitiva.
