Racing Bull cerró un viernes intenso en Suzuka con sensaciones positivas a pesar de los problemas técnicos que limitaron el programa de trabajo del equipo. Liam Lawson logró dar pasos importantes en el equilibrio del monoplaza entre sesiones, mientras que Arvid Lindblad vio su actividad comprometida por una avería, aunque mantiene confianza en el potencial del coche de cara al sábado.
Racing Bull afronta ahora una noche clave de análisis y ajustes. Con Lawson mostrando un progreso claro y Lindblad listo para recuperar el tiempo perdido, el objetivo del equipo es claro: maximizar cada detalle para pelear por un lugar en la parte alta de la zona media y, si todo se alinea, buscar la ansiada entrada en la Q3.
Liam Lawson fue el piloto que más rodaje acumuló durante el día y destacó lo diferente que se siente el circuito con las nuevas regulaciones. “Es genial estar de vuelta en Suzuka y he tenido un día muy agradable. Las cosas se sienten bastante diferentes al año pasado con estos nuevos coches«.
«Hicimos algunos cambios entre FP1 y FP2 porque teníamos problemas con el coche a alta velocidad, pero logramos mejorar el equilibrio y aprendimos mucho en el proceso». Por otro lado, el neozelandés aseguró que Racing Bull ha logrado situarse en una buena posición para afrontar la clasificación, aunque prevé una sesión muy ajustada en la zona media.
“Ahora estamos en una buena posición para optimizar el rendimiento del coche de cara a la clasificación de mañana. Va a ser una sesión muy reñida, así que todo está por decidir«. Arvid Lindblad, en cambio, tuvo un viernes complicado debido a un fallo en la caja de cambios que lo dejó sin rodar en FP2.
Pese a ello, valoró positivamente el trabajo conjunto del equipo y la dirección técnica que siguieron ambos pilotos tras detectar problemas similares en el coche. “Hoy ha sido un día un poco desafortunado. Tuvimos un problema con la caja de cambios en la FP2, por lo que no pude rodar durante esa sesión».
«Tanto Liam como yo empezamos con una configuración similar en FP1, pero nos encontramos con las mismas limitaciones en el coche, así que decidimos seguir una línea parecida para intentar mejorar. Él estaba más contento, así que eso es prometedor para mañana». Para acabar, Lindblad destacó además el disfrute de conducir en Suzuka y la igualdad extrema que se percibe en el grupo intermedio de la parrilla.
“En general, el circuito es muy divertido de conducir, y tengo ganas de ver cómo mejora el agarre, sobre todo en la clasificación. Es difícil saber dónde estaremos ahora mismo, pero la zona media está bastante igualada. Trabajaremos junto con el equipo para intentar llegar a la Q3″.

