El Autódromo Internacional Miguel E. Abed, situado en Puebla, se prepara para vivir un fin de semana de máxima intensidad con la llegada del GT Challenge de las Américas. La actividad se desarrollará del viernes 2 al domingo 4 de octubre y contará con una parrilla formada por 20 vehículos, en una cita que además incorporará de manera excepcional al TCR México.
La presencia conjunta de ambos campeonatos elevará todavía más el atractivo de un evento que inicialmente tenía como gran protagonista al GT Challenge de las Américas. Los aficionados podrán disfrutar de una parrilla numerosa y de dos categorías con características muy diferentes, compartiendo pista durante buena parte del fin de semana.
Los vehículos del GT Challenge, preparados para afrontar carreras de resistencia y dotados de una mayor potencia, compartirán escenario con los TCR de la categoría mexicana. Sin embargo, pese a competir en el mismo trazado, ambos campeonatos mantendrán sus clasificaciones independientes.
El programa competitivo del domingo estará compuesto por dos carreras de 45 minutos cada uno. Una de las principales particularidades del formato será la obligación de realizar una parada en la zona de pits durante cada carrera. La clasificación se celebrará por separado para cada categoría durante el sábado, mientras que las sesiones de entrenamientos serán compartidas.
De esta manera, los pilotos podrán familiarizarse con el comportamiento del tráfico y con las diferencias de rendimiento entre los GT del Challenge y los vehículos TCR. Una vez completadas las sesiones clasificatorias, la parrilla del domingo se establecerá teniendo en cuenta los resultados obtenidos dentro de cada categoría.
Los vehículos del GT Challenge ocuparán las primeras posiciones debido a sus mayores prestaciones, mientras que los participantes del TCR México se situarán por detrás. Esta configuración permitirá que los 20 coches compartan pista durante los dos heats, aunque cada categoría mantendrá su propia clasificación y objetivos deportivos.
Más allá de la velocidad pura, la estrategia tendrá un papel fundamental durante los dos heats. La parada obligatoria será una de las grandes claves de la competición y obligará a los equipos a encontrar el momento adecuado para entrar en boxes. La ventana de pitstop se abrirá cuando se alcance el minuto 25 de cada carrera y permanecerá abierta durante diez minutos. Todos los participantes deberán completar su parada dentro de ese periodo.
Una vez que un vehículo entre en la zona de pits, tendrá que permanecer allí durante un mínimo de dos minutos antes de poder regresar al circuito. Esto impedirá realizar paradas extremadamente rápidas y añadirá otra variable estratégica a una prueba que tendrá una duración relativamente corta.
En el caso de los participantes del GT Challenge, la parada contará además con una obligación específica: deberán realizar un cambio de neumáticos. Los equipos que compitan con dos pilotos tendrán también la posibilidad de aprovechar esta ventana para efectuar un cambio de conductor.
Por ello, la gestión de los neumáticos, la elección del momento exacto para entrar en boxes y la rapidez con la que los equipos ejecuten todas las operaciones pueden terminar siendo determinantes en el resultado final. El formato planteado para Puebla busca evitar que el resultado dependa únicamente del rendimiento de los coches en pista.
Con una parada obligatoria y una ventana de diez minutos, los equipos tendrán que decidir cómo afrontar cada heat y encontrar el equilibrio entre mantener el ritmo y conservar los neumáticos hasta el momento adecuado. En el GT Challenge, además, el cambio de neumáticos será obligatorio, mientras que las formaciones con dos pilotos dispondrán de una herramienta adicional con el posible relevo durante la parada.
La situación puede generar diferentes estrategias entre los participantes. Algunos equipos podrían optar por entrar en cuanto se abra la ventana, mientras que otros tendrán margen para esperar y tratar de aprovechar el tráfico o las circunstancias de la carrera. Todo ello se producirá con los GT del Challenge y los TCR México compartiendo el mismo asfalto, aunque separados posteriormente en sus respectivas clasificaciones.
La incorporación del TCR México a esta cita por única ocasión convierte el evento de Puebla en una propuesta especialmente atractiva para los aficionados. A la presencia de los GT Challenge de las Américas se suma una categoría ya conocida por el público mexicano, permitiendo reunir 20 coches en una misma parrilla.
Puebla se prepara así para un fin de semana en el que la potencia de los GT, la agilidad de los TCR y una estrategia de pits especialmente exigente prometen ofrecer un espectáculo diferente. Con 20 vehículos sobre el trazado y dos carreras en las que todos deberán pasar obligatoriamente por boxes, cualquier error en la pista o en la zona de pits puede tener consecuencias importantes.
La velocidad será necesaria, pero la ejecución de la estrategia será igualmente decisiva para aspirar a terminar delante en una cita que combinará por primera vez al GT Challenge de las Américas y al TCR México.

