Luego de varios días de reposo, la Formula 1 regresa para su segunda y última semana de test de pretemporada en el Circuito de Sakhir, en Baréin. Nuevamente, serán tres los días en los que se verán a los monoplazas rodar por última vez antes de que empiece la acción en Australia en apenas un par de semanas.
A diferencia de la primera semana y de lo sucedido durante el Shakedown en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en esta oportunidad, se podrán retransmitir todas las horas de las sesiones, las cuales, como sucede en todas las sesiones de pretemporada, durarán 4 horas cada sesión, siendo de 8 a 12 de la mañana y de 13 a 17 por la tarde.
Durante la primera semana, se han visto a dos equipos realmente fuertes: Mercedes y Red Bull. Pese a que no han estado exentos de problemas, tanto los alemanes como los austríacos han sido señalados como los más fuertes, y parecen haberlo demostrado en pista, sobre todo «las flechas plateadas», que se erigen como el mejor motor de la parrilla.
Mercedes parece ser la referencia en cuanto a equipos también, mientras que McLaren no parece andar muy lejos de la cabeza. Williams completó unos buenos primeros días con su coche, recuperando con creces la falta de kilometraje que supuso el no haber participado en Barcelona, mientras que Alpine, con algún que otro problema, superó de manera sólida la primera semana de Baréin.
El Red Bull también parece un propulsor fuerte, pero habrá que ver hasta qué punto son esas sensaciones correctas. Mientras tanto, Ferrari parece también haber nacido con un buen propulsor, algo que ha demostrado Haas con sus buenas sensaciones y con el propio equipo de Maranello completando tandas realmente sólidas.
Por parte del equipo nuevo, Cadillac, como toda estructura nueva, padece problemas constantes, teniendo varios problemas a lo largo de la primera semana, pero yendo despacio, pero con buena letra. Quien está completamente perdida y que ha sido la gran perdedora de esta primera semana de los test es Aston Martin.
Muchas han sido las críticas que han venido internamente y los problemas en pista provoca que los verdes sean el farolillo rojo de la parrilla por mucho. Un motor deficiente y muchos problemas con el arriesgado diseño de Adrián Newey no ayudan a verse como un coche competitivo. Eso sí, tendrán una nueva oportunidad de recopilar datos, al igual que el resto de equipos.

