La IndyCar llega este fin de semana al National Mall. Por primera vez en la historia, un monoplaza de la categoría rodará entre el Capitolio, el Monumento a Washington y el Museo Nacional del Aire y el Espacio. El Freedom 250 Grand Prix, decimoquinta cita del calendario 2026, se disputa el domingo 23 de agosto.
Esto será sobre un trazado urbano temporal de 1,7 millas (2,736 km) y siete curvas, con 147 vueltas hasta completar las 249,9 millas que dan nombre a la prueba y coinciden con los 250 años de la independencia de los Estados Unidos de América.
La carrera que nació de otra “carrera” a contrarreloj
El Freedom 250 no figuraba en el calendario original publicado el 16 de septiembre de 2025. Se oficializó el 30 de enero de 2026, cuando el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que autorizaba el evento e instruía a los secretarios de Interior y de Transporte a diseñar el trazado «en catorce días» y a expedir los permisos «de forma expeditiva».
En febrero, IndyCar cerró un acuerdo con Monumental Sports & Entertainment para marketing, patrocinio y hospitalidad. El 9 de marzo de 2026 se presentó el trazado definitivo: 1,7 millas (2,736 km) y siete curvas, esquivando el Capitolio pero conservando su perfil como fondo visual.
Recta principal de 0,4 millas sobre la Avenida Pennsylvania, pitlane sobre la propia avenida entre las curvas 1 y 2, y un encadenado de ángulos casi rectos )prácticamente todos a izquierdas, con una única curva a derechas) que bordea el Museo Nacional del Aire y el Espacio, la Galería Nacional de Arte y los Archivos Nacionales.
Se sabe que el expediente de permisos ronda las «mil páginas». La adecuación del asfalto ha exigido soldar aproximadamente 220 tapas de alcantarilla, alisar decenas de tramos, repavimentar y montar millas de barreras temporales y valla antivuelco (catch fencing).
El grueso del trabajo se ha ejecutado de noche para minimizar el impacto sobre residentes y comercios. Todo ello comprimido en unos seis meses, frente a los aproximadamente dos años que requirieron los proyectos urbanos de Detroit y Arlington. Roger Penske resumió el sentido de la operación: «Estamos honrados; creo que es una oportunidad para mostrar la tecnología, la velocidad, la asociación».
IndyCar y Penske Entertainment asumen una parte sustancial del coste de las mejoras viarias y de las modificaciones del recorrido, sin que se haya hecho público el importe total. La distancia también se decidió por simbolismo. La carrera se amplió de 125 a 147 vueltas para alcanzar las 250 millas exactas.
«Con Estados Unidos celebrando 250 años de libertad e innovación en 2026, es lo justo que el Freedom 250 Grand Prix sea una verdadera carrera de 250 millas». El incremento de casi un 18% obliga previsiblemente a una parada adicional y agrava la gestión de consumo y del desgaste de Firestone.
Más de 250.000 personas se registraron para asistir; el aforo previsto es de 100.000 espectadores diarios durante los dos días, con entrada general gratuita mediante solicitud (la ventana se cerró el 7 de junio). Los cierres de calles arrancaron el viernes 16 de agosto y se mantienen hasta el 26, con restricciones de aparcamiento hasta el 3 de septiembre. El jefe interino de la Policía Metropolitana, Jeffery Carroll, comparó el impacto con el del 4 de julio y recomendó el metro.
Visita a la casa blanca y al empire state building
El lunes 13 de julio, IndyCar llevó su escaparate a la puerta del Ala Oeste. Asistieron Álex Palou y líder del campeonato; Felix Rosenqvist, ganador de las 500 Millas de Indianápolis de 2026; y David Malukas. El acto incluyó una demostración de parada en boxes en directo con el coche de Malukas decorado con motivos patrióticos y la tripulación de Penske,.
Además, hubo una recepción vespertina con cargos gubernamentales e industriales, con la presencia, destacando el secretario Duffy y la embajadora Monica Crowley. Roger Penske acompañó a Trump en el escenario. En la semana de carrera, IndyCar trasladó la promoción a Nueva York con Josef Newgarden y Kyle Kirkwood, acompañados por Will Buxton, narrador principal de FOX Sports.
De hecho, la IndyCar difundió imágenes de Newgarden, Kirkwood y Buxton en el Empire State Building como parte de la campaña de promoción del Gran Premio. Además, los dos pilotos y Buxton comparecieron en directo en el programa de Fox News desde Times Square. «No sé cuándo vamos a tener la oportunidad de volver a correr en la capital de nuestra nación con un IndyCar. Así que esta es una oportunidad única en la vida.» Añadió que quiere «salir ahí fuera y ganar con nuestro equipo y, obviamente, representar al país», dijo Newgarden.
La cuenta atrás de quinto título de Palou
El de Sant Antoni de Vilamajor abandonó Markham con 542 puntos y una ventaja de 133 sobre Kyle Kirkwood (409) y de 137 sobre David Malukas (405), tras firmar un cuarto puesto sin riesgos, ahorrando combustible y dejando que la carrera se rompiera a su alrededor.
Acumula seis victorias en 2026 y persigue su quinto título (el cuarto consecutivo) en una serie que nunca ha visto nada parecido. La aritmética es exigente pero no imposible. Tras Washington restarán tres carreras (el doble programa de Milwaukee Mile los días 29 y 30 de agosto y el Gran Premio de Monterey en Laguna Seca el 6 de septiembre), es decir, un máximo de 162 puntos en juego.
Palou necesitaría abandonar la capital con más de esa cifra de renta sobre todos sus perseguidores, lo que exige un fin de semana perfecto propio y un desastre ajeno. Improbable, pero el propio piloto no lo esconde: «Sería divertido, sería un gran sitio para ganarlo», declaró a FOX Sports, añadiendo que va a «trabajar para ello, por supuesto».
Malukas, tercero en la tabla, fue más expeditivo sobre el fondo del asunto: «La pelea es por el segundo puesto. ¿Qué tendría que hacer Palou? ¿Estrellarse en todas las carreras? Está hecho» Como plato añadido, la IROC (International Race of Champions) revive con dos carreras el sábado sobre Pontiac Firebirds originales de la etapa 1996-2006, con Jeff Gordon, Rusty Wallace, Bill Elliott, Bobby Labonte, Kurt Busch, Tony Kanaan, Hélio Castroneves y Dario Franchitti en la parrilla.

