Tokio ya está preparado. Solo quedan cuatro carreras. Y, probablemente, nunca una visita a Japón había tenido tanto peso en el Mundial de Fórmula E. La categoría eléctrica vivirá este fin de semana uno de los momentos más importantes de la temporada con una doble cita que puede dejar el campeonato prácticamente visto para sentencia… o convertir Londres en un auténtico infierno.
Como si no hubiera suficientes alicientes, el E-Prix japonés estrenará una novedad nunca antes probada. Por primera vez, los monoplazas correrán bajo los focos de la noche. No es un escenario cualquiera. El trazado de la capital nipona apenas lleva dos años en el calendario, pero ya se ha convertido en una de las pruebas favoritas de pilotos y equipos.
La pista urbana que rodea el Tokyo Big Sight ha dejado tres ganadores distintos en otras tantas carreras. Maximilian Günther abrió el palmarés en 2024, Stoffel Vandoorne repitió para Maserati al día siguiente y, hace apenas un año, Oliver Rowland hizo estallar a la afición japonesa con una victoria histórica para Nissan.
Precisamente, todas las miradas volverán a apuntar hacia el fabricante de casa. Correr ante la afición local siempre añade presión, pero también un punto extra de motivación. Nissan buscará repetir el éxito de la pasada temporada delante de su público y seguir alimentando sus opciones en un campeonato que todavía permanece completamente abierto.
También será un fin de semana muy especial para Lola Yamaha ABT, que aterriza en Japón unas semanas después de conseguir en Shanghái la primera victoria de su historia gracias a Lucas di Grassi. Pascal Wehrlein llega líder del Mundial con 141 puntos, aunque Mitch Evans le sigue a solo nueve.
Oliver Rowland, Antonio Félix da Costa, Jake Dennis e incluso Edoardo Mortara continúan plenamente metidos en la pelea cuando apenas quedan dos fines de semana para bajar el telón de la era GEN3. La clasificación por equipos tampoco concede respiro. Jaguar y Porsche están separados por apenas seis puntos.
Este E-Prix también servirá como escaparate del futuro de la categoría. La Fórmula E llega a Japón después de exhibir públicamente el nuevo GEN4 en Goodwood, donde sorprendió a todo el mundo (para bien) pese a tratarse todavía de un coche en desarrollo. Pero eso llegará más adelante. Ahora toca resolver lo urgente. Dos carreras. Cuatro pilotos soñando con el título. Un circuito que ya ha demostrado que nunca decepciona.

