La llegada del nuevo IR-28 continúa generando entusiasmo entre los pilotos de la IndyCar. Tras las valoraciones de varios nombres destacados de la parrilla, el último en pronunciarse ha sido Will Power, quien elogió el trabajo realizado por IndyCar y Dallara en el desarrollo del monoplaza que debutará en la temporada 2028.
El bicampeón de la categoría y ganador de las 500 Millas de Indianápolis de 2018 destacó que su interés no solo se centró en el espectacular aspecto exterior del coche, sino también en todas las novedades técnicas que esconde bajo su renovada carrocería.
Para el piloto australiano, el equilibrio alcanzado entre innovación aerodinámica y seguridad convierte al IR-28 en un paso adelante para el campeonato. «Estaba tan ilusionado por descubrir lo que había dentro del coche como por ver su aspecto exterior. IndyCar y Dallara han hecho un trabajo increíble combinando nuevas ideas aerodinámicas con todos los elementos de seguridad del coche actual.»
Power también puso en valor la imagen del nuevo monoplaza, asegurando que mantiene la identidad de la categoría mientras adopta un lenguaje de diseño mucho más actual. «Tiene un diseño muy bien integrado, moderno y, al mismo tiempo, agresivo.» El IR-28 supondrá una profunda transformación para la IndyCar a partir de 2028.
El nuevo coche será aproximadamente 45 kilogramos más ligero que el modelo actual, incorporará una aerodinámica completamente rediseñada para favorecer las luchas rueda a rueda y estará impulsado por una nueva generación de motores híbridos V6 biturbo de 2,4 litros con una potencia de hasta 760 caballos.
Además del aumento de prestaciones, el proyecto introduce importantes mejoras en materia de seguridad, con un habitáculo más amplio, un aeroscreen de nueva generación integrado desde el diseño inicial del chasis y estructuras reforzadas para mejorar la protección de los pilotos en caso de accidente.
Las primeras pruebas del IR-28 ya están en marcha y servirán para continuar desarrollando un monoplaza que marcará el futuro de la categoría. Las palabras de Will Power se suman así al optimismo generalizado dentro del paddock, donde el nuevo coche ha sido recibido con grandes expectativas gracias a una combinación de tecnología, rendimiento y diseño que promete elevar aún más el espectáculo de la IndyCar.
