Porsche afrontará este fin de semana las últimas carreras del Porsche 99X Electric en la Fórmula E con una decoración muy especial. La marca alemana ha decidido recuperar para el E-Prix de Londres una combinación de colores inspirada en algunos de sus coches de competición más emblemáticos de los años 80, convirtiendo la cita británica en un homenaje a su propia historia.
El blanco y el azul serán los grandes protagonistas de la imagen que lucirá Porsche en Londres. Una combinación que los aficionados de la marca reconocerán rápidamente, ya que está directamente relacionada con algunos de los mayores éxitos conseguidos por Porsche en las carreras de resistencia durante aquella década.
La decoración del 99X Electric toma como referencia principalmente la estética de los Porsche 956 y 962 C, dos prototipos del Grupo C que marcaron una época en el automovilismo. Sus características carrocerías blancas y azules se convirtieron en una de las imágenes más reconocibles de Porsche en los circuitos y ahora regresan, décadas después, adaptadas al monoplaza eléctrico.
El homenaje llega además en un momento especialmente significativo para la marca. Porsche celebra en 2026 sus 75 años de historia en el automovilismo, una trayectoria que comenzó en 1951 con el Porsche 356 SL y su victoria de categoría en las 24 Horas de LeMans. Precisamente LeMans es uno de los escenarios que más peso tiene en esta decoración.
El Porsche 956 consiguió dos victorias absolutas en la clásica francesa, en 1982 y 1983, mientras que el Porsche 962 C repitió la hazaña en 1986 y 1987. Los colores blanco y azul de aquellos prototipos forman ahora parte del homenaje que Porsche trasladará a Londres. La inspiración también alcanza al Porsche 959, otro de los grandes iconos de la marca durante los años 80.
El modelo consiguió en 1986 una de las victorias más recordadas de Porsche en el Dakar, ampliando el legado deportivo de la compañía más allá de los circuitos. Con todo ello, Porsche ha construido una decoración que mira directamente al pasado para acompañar la despedida de su actual monoplaza eléctrico.
El 99X Electric disputará en Londres sus últimas carreras antes de dejar paso a una nueva etapa para el fabricante dentro de la Fórmula E. La elección de Londres como escenario para este homenaje tampoco es casual desde el punto de vista deportivo. El E-Prix británico pondrá el punto final a la era del 99X Electric, por lo que Porsche quiere cerrar este capítulo con una imagen diferente y cargada de significado.
El blanco y el azul de los grandes Porsche de los años 80 sustituirán así, por un fin de semana, a la imagen habitual del monoplaza. Una decoración que permitirá reconocer sobre el asfalto londinense la conexión entre el pasado más exitoso de Porsche y su presente eléctrico.
Más que un simple cambio de colores, Porsche convierte la última aparición del 99X Electric en una celebración de su legado. Los tonos que acompañaron a los 956, 962 C y 959 regresan ahora a la competición para despedir a una generación de monoplazas que también forma parte de la historia deportiva de la marca.

