La pretemporada llegó a su fin tras seis intensos días de pruebas en Baréin, con Charles Leclerc como el hombre más rápido del invierno. El piloto de Ferrari firmó el mejor tiempo absoluto del test durante la última hora de actividad en pista, marcando un 1:31.992 con el compuesto C4, mejorando en ocho décimas la referencia establecida el día anterior por Andrea Kimi Antonelli.

El monegasco cerró así dos semanas de trabajo al frente de la tabla de tiempos, superando a Lando Norris (1:32.871), Max Verstappen (1:33.109) y George Russell (1:33.197). Los tres rodaron con el compuesto C3, aunque ninguno logró batir el mejor tiempo con ese neumático, que también quedó en manos de Leclerc con un 1:32.655.
A continuación, Pierre Gasly firmó su mejor registro del día con el C5, deteniendo el crono en 1:33.421. El compuesto más blando volvió a aparecer en tandas cortas de Alpine y Williams, mientras que Cadillac no repitió el experimento realizado en la jornada previa. De los cuatro equipos que tenían disponible el C5, Aston Martin fue el único que no lo utilizó.
El equipo liderado técnicamente por Adrian Newey apenas completó seis vueltas con el C3 durante la mañana antes de detener toda su actividad en pista. En los compuestos más duros, los mejores tiempos correspondieron a Gabriel Bortoleto (Audi) con el C1 (1:37.294) y Arvin Lindblad (Racing Bulls) con el C2 (1:35.238).
Por el contrario, pilotos como Fernando Alonso, Alex Albon, Liam Lawson, Franco Colapinto y Lewis Hamilton no salieron a pista en esta última jornada. Como ya se vio en días anteriores, los equipos combinaron tandas de rendimiento con simulaciones de larga distancia.
Destacaron las 25 vueltas completadas por Bortoleto con el C2 y las 24 de Esteban Ocon (Haas) con el C1. El francés, además, fue el único piloto que montó neumáticos intermedios, utilizándolos durante cuatro vueltas para evaluar el comportamiento del alerón delantero. Al término de los ensayos, el director de Pirelli Mario Isola, analizó las conclusiones técnicas de la semana:
“Los cambios radicales introducidos en los coches han desplazado inevitablemente el foco de los equipos hacia las unidades de potencia y la aerodinámica, más que hacia los neumáticos, en los últimos días. Las fases finales de los test suelen estar dedicadas a optimizar el paquete coche-neumático, pero está claro que algunos equipos aún no han llegado a ese punto”.
Por otro lado, Isola destacó la coherencia entre los datos reales y las simulaciones previas: “En términos generales, el feedback en pista ha sido consistente con nuestras expectativas de simulación. Los pilotos han podido ganar confianza con toda la gama, tanto en pruebas de rendimiento como en tandas largas, incluso utilizando los compuestos C4 y C5, que no son especialmente adecuados para un circuito como Sakhir”.
El responsable de Pirelli también valoró positivamente el comportamiento estructural de los neumáticos: “La resistencia mecánica ha sido sólida en todas las opciones, sin signos de graining ni blistering. Los niveles de degradación son casi con total seguridad más altos ahora de lo que esperamos para la carrera de Baréin, cuando las temperaturas serán más bajas y los coches estarán más desarrollados”.
De cara al inicio del campeonato, Isola apuntó a uno de los grandes retos técnicos de la temporada: “Un tema central este año será el equilibrio de temperaturas entre los ejes, especialmente antes de la primera carrera en Melbourne. Las menores cargas de un circuito urbano podrían requerir una preparación de neumáticos más intensa o temperaturas de mantas diferenciadas, sobre todo en clasificación”.
Finalmente, dejó abierta la incógnita sobre el verdadero nivel de los equipos: “En cualquier caso, será interesante descubrir en Australia cuánto han estado escondiendo los equipos la potencia de sus motores para no mostrar sus cartas. Solo tenemos que esperar un par de semanas para ver el orden real”.
En cifras, la semana de test dejó 20.693 kilómetros recorridos, con el compuesto C3 como el más utilizado (61%). En total, los once equipos completaron 41.366 kilómetros a lo largo de los seis días, una distancia superior a la circunferencia de la Tierra. Desde el miércoles se emplearon 326 juegos de neumáticos lisos, elevando el total de toda la pretemporada a 591.

