Pirelli ya ha comunicado a los equipos de Fórmula 1 los compuestos que estarán disponibles en una de las próximas fases de la temporada, con tres Grandes Premios consecutivos que llevarán al campeonato a escenarios con características muy diferentes. La triple cita arrancará con el Gran Premio de Azerbaiyán y continuará con el GP de Malasia en Sepang, antes de poner el punto final en Singapur.

Para las dos pruebas urbanas, Bakú y Singapur, el fabricante italiano ha decidido recurrir a la combinación más blanda de su gama. Los pilotos dispondrán en ambos casos de los neumáticos C3, C4 y C5, que ejercerán respectivamente como compuesto duro, medio y blando.
Esta elección permitirá a los equipos trabajar con una gama orientada a maximizar el agarre en dos circuitos urbanos donde las características de la pista hacen especialmente importante encontrar el equilibrio adecuado entre rendimiento y degradación. La situación será diferente en Sepang.
Para el Gran Premio de Malasia, que se celebrará del 2 al 4 de octubre, Pirelli llevará los C2, C3 y C4, es decir, la gama intermedia de sus compuestos. El trazado malasio presenta una exigencia considerada media para los neumáticos en comparación con el conjunto del calendario, aunque cuenta con una característica especialmente relevante: su superficie es muy abrasiva.

Además, el asfalto de Sepang no ha sido reasfaltado desde la última celebración de un Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito, en 2017. Pese a esta abrasividad, Pirelli ha descartado llevar los compuestos más duros de su gama. La decisión responde a un objetivo estratégico: reducir la diferencia de rendimiento entre las alternativas de una y dos paradas en boxes.
El fabricante italiano busca así evitar que una única estrategia se convierta en la opción claramente dominante y favorecer que los equipos dispongan de diferentes caminos para afrontar la carrera. La degradación y la gestión de los neumáticos volverán a tener, por tanto, un papel fundamental a la hora de determinar las estrategias.
La elección de Pirelli plantea tres retos distintos para los equipos. Mientras Bakú y Singapur exigirán sacar el máximo partido a los C3, C4 y C5, Sepang obligará a encontrar el equilibrio adecuado con una gama más dura, pero sobre un asfalto especialmente abrasivo.

Con el campeonato entrando en su tramo decisivo, la gestión de los neumáticos volverá a ser uno de los elementos clave para marcar diferencias en pista y ofrecer a los equipos un abanico estratégico suficientemente amplio durante estas tres carreras.

