El primer día de pruebas para Cadillac estuvo marcado por varios desafíos técnicos y trabajo de resolución de problemas, lo que obligó al equipo a adaptarse sobre la marcha. A pesar de las dificultades, ambos pilotos lograron acumular información valiosa y avanzar en el desarrollo del monoplaza.
Por la mañana, Sergio Pérez tomó el volante y completó un total de 24 vueltas. Su sesión comenzó con algunos retrasos debido a un problema en un sensor que el equipo tuvo que solucionar antes de poder rodar con normalidad. Una vez superado el inconveniente, Pérez se centró en la evaluación de neumáticos, pruebas con distintos niveles de combustible y trabajo de rendimiento general.
Sin embargo, su mañana se vio afectada por la pérdida de telemetría en un par de vueltas, lo que limitó la cantidad de datos disponibles en ciertos puntos de su programa. Por la tarde, fue el turno de Valtteri Bottas, que completó 35 vueltas en un programa más prolongado. Bottas trabajó en tandas sostenidas con distintos compuestos de neumáticos, realizando pruebas de rendimiento y aerodinámica, mientras continuaba ajustando el balance y la configuración del monoplaza.
Además, participó en ejercicios de procedimientos de bandera y salidas según normativa FIA, fundamentales para afinar la preparación de cara a la temporada. A pesar de un primer día interrumpido, el equipo de Cadillac se mostró optimista sobre lo aprendido y preparado para maximizar los dos días restantes de test.
El objetivo ahora es consolidar los datos obtenidos, seguir mejorando el rendimiento y asegurarse de que todos los aspectos del coche estén afinados antes de que comience la competición oficial.
