Pedro de la Rosa ha reflexionado sobre la actual Fórmula 1 y el impacto que la nueva era híbrida y electrificada está teniendo tanto en los pilotos como en el espectáculo. El español, que vivió diferentes generaciones del campeonato, reconoce que existe cierta nostalgia entre quienes compitieron en épocas anteriores.
“Los que tenemos una mochila a cuestas recordamos los V10 de 930 CV con los que ibas a fondo toda la carrera y lo echamos de menos. Que nadie piense que estoy a favor de la nueva F1, yo estoy a favor de lo que piense el espectador, pero entiendo perfectamente a los pilotos. Aman el ir al límite y esta F1 no les gusta”.
Actualmente vinculado a Aston Martin y en unas declaraciones al Larguero de la Cadena Ser, De la Rosa explicó que su papel ha cambiado y que ahora su prioridad es ayudar al equipo a adaptarse a la normativa vigente, aunque reconoce el descontento que percibe entre los pilotos, incluidos Fernando Alonso y Lance Stroll.
“Ahora estoy en otra posición y he pasado página, no estoy para juzgar si me gusta o no, lo que quiero es que mi equipo funcione y se adapte al reglamento que sea. Pero escucho a Fernando (Alonso) y Lance (Stroll), y pienso: pobres, no están disfrutando. Me sabe mal. Los pilotos lo vienen diciendo desde hace meses».
«Hay un descontento generalizado de los pilotos, salvo los de Mercedes, los demás están muy en contra de esta electrificación de la F1”. Por otro lado, el español también quiso diferenciar entre el descontento por el estilo de conducción y las preocupaciones relacionadas con la seguridad, especialmente tras incidentes recientes protagonizados por jóvenes pilotos.
“Hay que separar dos cosas: una es ese descontento porque no vas conduciendo tan al límite al pensar más en la gestión de la energía y la otra es la seguridad. La diferencia de velocidad entre un coche y otro es muy grande y puede pasar lo que ha pasado con Bearman y Colapinto. La conclusión es que la FIA va a aprovechar el parón de abril para revisar la situación».
Siguiendo con estas declaraciones, el propio Pedro considera que el riesgo de un accidente importante era algo que podía suceder en este contexto competitivo y técnico. “Era cuestión de tiempo que llegara el primer gran accidente”. Pese a ello, el embajador de Aston Martin confía en que la FIA encontrará soluciones, destacando el trabajo histórico del organismo en materia de seguridad y la posibilidad de introducir ajustes antes de próximas carreras.
“No hay mucho margen, pero hay maneras de reducir esa diferencia de velocidad tan bestial por seguridad, como bajar la recarga de la batería. Cuando hay que ser críticos con la FIA, soy el primero, pero han hecho un trabajo espectacular por la seguridad de los pilotos. Hay que seguir confiando en la FIA y en que se llegará a una buena solución. Hay tiempo para hablar, modificarlo e ir con algo mejor para Miami».
De hecho, el español se mostró optimista sobre la capacidad de adaptación de los equipos y confía en que las mejoras lleguen en las próximas carreras. “Habrá mejoras, saldremos adelante”. Las declaraciones reflejan la preocupación existente dentro del paddock, pero también el optimismo de Aston Martin mientras el equipo trabaja junto a Honda para mejorar su rendimiento a lo largo de la temporada.

