El piloto mexicano Pato O’Ward, actual integrante de McLaren en la IndyCar, reveló que estuvo a un paso de competir en la Fórmula 1 con Toro Rosso en 2020 (hoy Alpha Tauri). Sin embargo, según el propio O’Ward, la FIA bloqueó su entrada en un movimiento que él considera político.
Durante una entrevista en el podcast «Creativo», O’Ward explicó que había firmado un acuerdo con Red Bull, gestionado por Helmut Marko, para incorporarse al equipo Toro Rosso a finales de 2019. “Helmut Marko realmente me firmó. Firmé un contrato de Fórmula 1 para entrar en el asiento de Toro Rosso a finales de 2019”, detalló.
Como parte del proceso, incluso participó en carreras de la Super Fórmula japonesa con apoyo de la marca austriaca. Sin embargo, la FIA no le concedió la superlicencia necesaria para competir, a pesar de que, según él, cumplía con los requisitos. “A finales de ese año murió Charlie Whiting, que era el responsable de la FIA, el que ya había aprobado mi superlicencia».
«Pero no querían darme la licencia porque iba a quitarle el sitio a un francés. Era una cuestión política”, señaló. La negativa también estuvo relacionada con la valoración de los puntos acumulados en campeonatos menores. Aunque O’Ward había ganado el título de Indy Lights en 2018, los puntos de ese certamen no fueron reconocidos debido al reducido número de coches participantes.
“Tenía los puntos, pero no quisieron contabilizar los puntos del campeonato IndyLights debido al número de coches. No me dieron los puntos, después de lo cual tuve que romper con Red Bull. No podían utilizarme”, explicó. Además, O’Ward aclaró que su incorporación estaba programada para cuando Pierre Gasly competía en Red Bull junto a Max Verstappen:
“Iba a correr como piloto cuando Gasly competía con Max Verstappen en Red Bull”. Finalmente, el destino de O’Ward cambió cuando Zak Brown, CEO de McLaren, se interesó en él. Aunque la oportunidad con Toro Rosso no prosperó, O’Ward encontró su lugar en IndyCar, firmando un contrato que le permitió seguir brillando en el automovilismo:
“Cuando todo se cayó con Toro Rosso, llamé a Zak Brown para decirle que estaba disponible. En menos de una semana me ofrecieron un contrato en IndyCar. Creo que no se arrepienten de haberme fichado, pero 2019 fue un año muy complicado para mí”.

