El circuito de Nashville fue escenario de una larga y exigente sesión de test liderados por Pato O’Ward y Alex Palou, quienes participaron en un test oficial de neumáticos organizado por Firestone. La actividad reunió a dos de los nombres más fuertes de la IndyCar con el objetivo de evaluar nuevos compuestos en el óvalo de 1,33 millas, una pista crucial para el análisis del comportamiento de los neumáticos en condiciones de alta velocidad.
A lo largo del día, O’Ward y Palou completaron 362 vueltas combinadas. Ambos registraron mejores tiempos ubicados entre las 198 y 200 millas por hora, cifras muy similares a las velocidades observadas durante las jornadas de práctica y clasificación del evento del año pasado, cuando los registros oscilaron entre 195 y 202 mph.
Aunque estos tiempos no tenían como finalidad medir el rendimiento absoluto, ofrecieron a Firestone una referencia importante para comparar el comportamiento de las distintas especificaciones de neumáticos. Tras finalizar la jornada y en declaraciones a la web RACER, Alex Palou explicó que estas pruebas se desarrollan bajo un método muy controlado y orientado exclusivamente al análisis del neumático.
El español destacó que Firestone diseña cada sesión con un programa específico que los pilotos deben seguir al pie de la letra. “Nos entregan seis juegos de neumáticos y nos piden que hagamos cinco vueltas, luego otras cinco, y después otras cinco más, comparando sensaciones entre un compuesto y otro«.
«Después seguimos con tandas largas con juegos nuevos para medir desgaste y consistencia”, explicó. Añadió además que el formato del test no permite realizar cambios en la configuración del coche: “Es muy útil para Firestone, pero no podemos modificar nada del setup«.
«No lo considero un test como los que hacemos para mejorar el coche, sino una evaluación estrictamente para ellos”. Siguiendo con estas declaraciones, Palou señaló que, aunque no exista margen para trabajar en aspectos mecánicos o aerodinámicos, disfruta especialmente este tipo de actividades por la oportunidad de aportar información clave.
“No tocamos la altura del coche ni la suspensión ni el centro de presión aerodinámica. Nuestro trabajo es seguir el programa y dar feedback. Aun así, lo paso muy bien porque me encanta manejar, incluso si solo es para analizar sensaciones”, comentó. El piloto español también dejó claro que Firestone está avanzando en la dirección correcta respecto al desarrollo de los compuestos.
Según su impresión, la marca está construyendo a partir de lo logrado el año pasado para encontrar un neumático que combine durabilidad, seguridad y un mejor comportamiento en carrera. “Queremos un neumático que permita usar líneas distintas, que dé confianza y que tenga una ventana de rendimiento más amplia. Creo que vamos por buen camino”, afirmó.
Palou recordó además el trabajo realizado recientemente en Phoenix, donde Firestone llevó a cabo dos pruebas similares y cuyos resultados se vieron reflejados en una de las carreras de óvalo más entretenidas de la temporada. “Lo que hicieron en Phoenix fue un ejemplo claro de que estos test funcionan«.
«Se notó en la pista y la carrera fue espectacular. Si seguimos en esta línea, ganamos todos: pilotos, equipos y aficionados”. Con los datos recogidos en Nashville, Firestone continuará afinando los compuestos que se utilizarán en los próximos eventos de la IndyCar, buscando mejorar tanto el rendimiento como la calidad del espectáculo.
Por su parte, O’Ward y Palou suman una valiosa jornada de trabajo que no solo aporta información al fabricante, sino que también les permite seguir en ritmo competitivo mientras avanza la temporada.

