Pato O’Ward afronta este fin de semana una cita histórica para la IndyCar. El mexicano será uno de los protagonistas del primer Gran Premio de la categoría en las calles de Washington D.C., una carrera que además puede resultar importante para sus aspiraciones en la recta final del campeonato.
El piloto de McLaren llega quinto en la clasificación con 385 puntos, a 20 unidades de su compañero Christian Lundgaard, que ocupa la cuarta posición. O’Ward suma una victoria esta temporada, conseguida en Mid-Ohio, además de ocho podios y nueve resultados entre los diez primeros.
Su último fin de semana en Markham fue más complicado. O’Ward terminó fuera de los puestos delanteros y, además, tuvo que cumplir una penalización de seis posiciones en parrilla por un cambio de motor que excedía la asignación permitida. Ahora tendrá que enfrentarse a un desafío completamente nuevo.
Washington estrenará un circuito urbano de 1,7 millas y siete curvas, con una carrera prevista a 147 vueltas y 249,9 millas. El trazado atravesará además algunos de los lugares más emblemáticos de la capital estadounidense. O’Ward llega, por tanto, con la misión de volver a la lucha por el podio y aprovechar cualquier oportunidad para reducir la desventaja respecto a sus rivales.
El propio piloto ha reconocido que no ha utilizado el simulador para preparar los nuevos circuitos urbanos de Markham y Washington, prefiriendo descubrir sus características directamente sobre el asfalto. Será una carrera completamente nueva para todos, y ahí puede estar una de las grandes oportunidades para O’Ward. Con solo cuatro citas por delante después de Washington, el mexicano necesita empezar a recortar terreno si quiere terminar el año entre los grandes protagonistas del campeonato.

