Pato O’Ward cerró el accidentado fin de semana de IndyCar en Milwaukee con una actuación histórica: ganó las dos carreras disputadas el mismo día y se convirtió en el primer piloto desde Rick Mears, en Atlanta 1981, en conseguir un doble triunfo en una jornada. Además, el mexicano sumó su tercera victoria de la temporada y la tercera de su carrera en el Milwaukee Mile.
El resultado también llegó en un momento especial para McLaren y Chevrolet, mientras Álex Palou aseguró matemáticamente su quinto campeonato de IndyCar y el cuarto consecutivo. Tras completar el doblete, O’Ward reconoció el peso histórico de aparecer junto a nombres como Al Unser, Mario Andretti, Bobby Unser, Dan Gurney, Johnny Rutherford y Rick Mears, pilotos que también consiguieron ganar dos carreras en un mismo día.
El mexicano, sin embargo, aseguró que prefiere concentrarse en construir su propio camino dentro de IndyCar. “Esos son nombres enormes. Y luego escuchas el mío y dices: ¿qué?”, bromeó O’Ward en una rueda de prensa con Pitlane Motor presente. El piloto de McLaren explicó que ha dedicado prácticamente toda su vida a competir y que desconoce qué le deparará el futuro en la categoría, aunque dejó claro que su hambre competitiva continúa intacta.
“Soy un competidor hambriento. Me encanta salir a competir y enfrentar desafíos”, afirmó. O’Ward también destacó una estadística particular de su temporada: sus tres podios de 2026 terminaron en victorias. Antes de la última bandera amarilla, incluso llegó a pensar que sería decepcionante convertir su tercer podio del año en un segundo lugar.
“Los dioses de las carreras me escucharon”, comentó entre risas. Uno de los momentos decisivos llegó cuando David Malukas perdió la posibilidad de defender la punta tras un problema en la parte final. O’Ward admitió que, si la carrera hubiera continuado en verde, no tenía claro que hubiera podido alcanzar a su rival.
“Realmente no podía ser demasiado creativo. Solo tenía que dejar que algo viniera hacia mí. Eso fue lo que finalmente me dio la oportunidad”, explicó. El mexicano mostró empatía con Malukas, recordando que él mismo ha vivido situaciones similares en las que una carrera se escapa por circunstancias ajenas al piloto.
O’Ward también elogió ampliamente al integrante de Meyer Shank Racing y consideró que su historia apenas está comenzando. “Está en un equipo fantástico. Es un piloto increíble. Es muy bueno dentro y fuera de la pista”, señaló. Aunque O’Ward celebró su extraordinario domingo, no perdió de vista el dominio de Álex Palou.
El español llegó a Milwaukee con una ventaja suficiente para conquistar su quinto campeonato, cuarto consecutivo, y terminó décimo en la carrera que le permitió asegurar matemáticamente el título. O’Ward bromeó con la posibilidad de entregarle una cabra al español después de haber hablado previamente de Scott Dixon como candidato a ese reconocimiento.
“Quizá le entregue una cabra bebé en la puerta de su casa. Parece que ya le queda bastante bien ese nombre”, dijo. Cuando le preguntaron si repetir actuaciones como la de Milwaukee le permitiría competir por el campeonato en el futuro, O’Ward respondió con confianza: si pudiera hacer algo semejante en cada carrera, Palou tendría problemas.
“Le diré: disfruta mirando mi alerón trasero. Pero ahora mismo he estado mirando el suyo”, afirmó. El mexicano reconoció que Palou y Chip Ganassi Racing han elevado considerablemente el nivel de la categoría y destacó que el piloto español no siempre cuenta con el mejor auto, pero suele compensarlo con actuaciones extraordinarias.
“Ese coche número 10 ha sido increíble. Algún día llegaremos ahí. Un día estaremos ahí. Será pronto”, sentenció. De cara al futuro, O’Ward consideró que el cambio de generación de monoplazas será probablemente la mayor oportunidad para que McLaren reduzca la diferencia con Ganassi.
Sin embargo, dejó claro que el equipo no piensa esperar hasta entonces para continuar trabajando. “Creo que la mayor oportunidad estará en el coche nuevo. Pero eso no significa que vayamos a dejar de presionar con este paquete actual”, explicó. El mexicano reconoció que sus mejores actuaciones de 2026 fueron extraordinarias, pero también admitió que los malos resultados fueron demasiado costosos.
“Mis grandes días han sido fantásticos. Mis buenos días han sido buenos, sólidos, entre los cinco primeros. Pero mis malos días realmente han sido muy malos”, resumió. Aun así, Milwaukee modificó su perspectiva sobre el cierre de campaña. O’Ward explicó que llegó al fin de semana consciente de que había 100 puntos disponibles y que necesitaba un auto competitivo para mantener sus aspiraciones de terminar segundo en el campeonato.
Aunque todavía no conocía su posición definitiva tras el doblete, consideró que llegaría a Laguna Seca con una oportunidad real de volver a pelear por el subcampeonato, algo que ya consiguió la temporada anterior. “Me encantaría terminar así y retomarlo, porque durante el resto del año me sentí un poco como un cachorro perdido”, reconoció.
O’Ward también recordó un video publicado antes del fin de semana en el que, aparentemente en tono sarcástico, había asegurado que ganaría las dos carreras. Cuando le recordaron aquella declaración, el mexicano fue tajante: no estaba bromeando. “No. Lo decía en serio. Llegué a este fin de semana pensando: tengo un buen auto, puedo ganar, puedo ganar las dos”, afirmó.
Para O’Ward, haberlo dicho antes de conseguirlo hizo todavía más especial el resultado. “Es fenomenal que lo tengamos grabado. El chico respaldándolo con los hechos”, bromeó. El piloto mexicano también se mostró ilusionado por los cambios que tendrá McLaren en su alineación y consideró que los nuevos compañeros que llegarán al equipo pueden ayudar a elevar el nivel del programa de óvalos.
“Su conocimiento será un nivel superior para nuestro programa”, explicó. Además de sus capacidades profesionales, destacó la importancia de que sean buenas personas dentro y fuera de la pista para construir una química positiva. “Eso es importante para la química. Es importante para construir una atmósfera y un equipo de calidad que, en última instancia, eleve el nivel de todos”, concluyó.
Con el doble triunfo de Milwaukee, O’Ward no solo cerró una de las jornadas más memorables de su carrera: también recuperó confianza en los óvalos y dejó claro que, mientras Palou domina el presente de IndyCar, McLaren quiere convertir actuaciones como ésta en el punto de partida de una amenaza real para los próximos campeonatos.

